Con toda seguridad, los papagayos internacionales que nos previnieron de un fraude electoral en los comicios legislativos venezolanos continúen advirtiéndonos del carácter totalitario del régimen de Nicolás Maduro, de las trampas del sistema electoral de este país y de la necesidad de que el gobierno legitimado por 20 elecciones ciudadanas en 18 años de revolución le ceda paso a los opositores que acaban de triunfar en estos comicios. Seguros, como estamos, de que no les va a satisfacer la holgada victoria obtenida, cuando lo que se proponen es la recuperación total del poder. Reacios como son todos los derechistas del continente a la democracia si ésta les limita sus privilegios, adictos como son a las dictaduras cívico militares.

Una gran cantidad de personas viviendo fuera de los Estados Unidos, no comprenden y están sumamente sorprendidas con las encuestas que documentan la enorme popularidad del candidato Donald Trump. Para entender este peculiar y extraño fenómeno, hay una gran cantidad de trabajos académicos que analizan en profundidad la cultura y el carácter nacional de los Estados Unidos. Todos ellos señalan que los ciudadanos blancos, cuyos antepasados vinieron del norte de Europa (de la Europa protestante) y que conforman la mayoría del electorado nacional son individuos excepcionales y únicos en la historia del planeta. De aquí viene el término titulado “excepcionalismo estadounidense”.
“Yo cumplía órdenes…”, respondió el General® Guillermo Letelier Skinner al ser interrogado por su participación en contrabandos de armas desde su cargo de Director de FAMAE.
El duopolio político -Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)- que ha gobernado España en los últimos 25 años tiene los días contados. Acabará el dominio de ambas fuerzas políticas que, en competencia (electorales) y pactos (de estado), han perfilado la España nacida de la transición democrática definida por la Constitución de 1978.
Parlamentarios de un Congreso desprestigiado y sin legitimidad se autoasignan una Misión Oficial de Observación electoral en Venezuela a la que no han sido invitados.
La crisis que afecta a las relaciones entre Chile y Bolivia no es sólo un problema del presente. Se trata de un problema del pasado y del presente, que condiciona nuestro futuro. Carecer de relaciones diplomáticas con un país vecino es una grave anomalía, impensable para un país miembro de la OCDE. Los únicos casos similares en ese marco son Israel, por razones más que obvias, y Turquía, que se ha involucrado en la guerra en Siria y mantiene un conflicto con Armenia. Todos los demás países de la OCDE, que se presuponen desarrollados, integrados, globalizados, mantienen relaciones de primerísimo nivel con sus vecinos inmediatos.
Los 60 fueron años de ideas. Los jóvenes no teníamos graves dramas cotidianos gracias al Estado de Bienestar, por tanto pensábamos, estudiábamos y soñábamos. En Francia escribían: seamos realistas pidamos lo imposible, en Chile, creíamos que en la URSS se construía una sociedad sin clases y que Cuba estaba dirigida por heroicos líderes dispuestos a dar su vida por el pueblo. El tiempo que permanecían en el poder lo adjudicábamos a las presiones externas.
Por primera vez estoy plenamente de acuerdo con el título de un artículo de opinión aparecido en El País de España. Venezuela grita libertad. Esta es la demanda firmada por Mariano Rajoy (presidente del Gobierno de España), David Cameron (primer ministro del Reino Unido), Thorbjørn Jagland, (secretario general del Consejo de Europa), Felipe González (expresidente español) y Ricardo Lagos (expresidente chileno). Los cincos, autoproclamados garantes de la democracia, reivindican el valor de la libertad en Venezuela de cara a las elecciones legislativas del próximo 6 de Diciembre. Se agradece la preocupación de la mal llamada comunidad internacional para que Venezuela vote en plena libertad.