
CUANDO CUBA ESTÁ abocada a un cambio profundo en la política exterior de Estados Unidos que se ha dado en caracterizar como “normalización de las relaciones con Cuba”, en aras de la cautela, procede recordar dos preceptos que proyectan peligrosas sombras en la historia de estos nexos: la doctrina del Destino Manifiesto y la teoría de la Fruta Madura.

El penal especial y de alta comodidad de Punta Peuco fue creado por el timorato presidente Frei ante la amenaza directa del general Pinochet. Se siguió el modelo colombiano que favoreció al traficante Pablo Escobar Gaviria.





