
El proceso de reformas estructurales levantado como programa electoral y puesto en práctica hace un par de años, ha expresado su corto alcance y superficialidad. Expresa tardanza, liviandad, torpeza y artificialidad. Tras un par de años de discusión, de instalaciones y desmontajes, de reemplazos y restauraciones, no sólo el gobierno termina con sus propuestas y programa, sino también con su proyecto. Aunque el gobierno y la misma presidenta Bachelet defiende sus acciones como parte de un proyecto más amplio de inclusión social a través de la gratuidad en la educación, la presencia ubicua del mercado con todas sus consecuencias sobre el tejido social y económico deja tales acciones como actos insuficientes ante el mar de demandas insatisfechas.


“Ningún ser humano muere en vano, sus sacrificios en el ir y venir del tiempo, se traduce en la forma más elevada del desarrollo humano, en formas más sociales, más justas, en el pensamiento más avanzado que pone atajo a la corrupción, la impunidad, la barbarie y la violencia explotadora”
En el cielo celeste, sobre una nube de algodón, San Pedro, el guardián del paraíso, y la prima, recién llegada. Al parecer es de día. No llueve. Un portón. Al fondo se sienten diálogos aburridos. La prima es alta, de pelo pintado claro y ancha boca también pintada. San Pedro, el de siempre, con las llaves.



No estoy enojado, estoy triste cuando escribo estas líneas. Hace algunos días se hizo público que la querella interpuesta por el Partido Socialista por la desaparición de Carlos Lorca y sus compañeros había sido declarada abandonada por el ministro en visita que investiga los hechos.