Me pregunto cuál es el límite de nuestro doble estándar, mojigatería, y de la indolencia que nos carcome. ¿Hasta dónde llegará nuestra zalamería? ¿Tendrá solución Guatemala? Me pregunto constantemente y muchas veces con la moral a rastras. ¿En qué momento la deshonramos así?




El gran escritor francés, Víctor Hugo, hablando con una dama muy elegante y de alcurnia, le hizo ver que su ropaje era producto del trabajo y la sangre de los niños. En un poema retrata esta situación:


