En los dos primeros “rounds” el economista neoliberal, ex bi ministro de la dictadura en 1978-82 y “padre” del Plan Laboral y del sistema AFPs José Piñera Echenique arrasó al desinformado periodista Juan Manuel Astorga, que quedó como un niñito tonto e ignorante, pero lo más importante fue que José Piñera dejo “en pelotas” a la Concertación y a la Nueva Mayoría, a la Presidenta Bachelet y al 98% de sus parlamentarios de 1990-2016, que hacen demagogia anti AFPs mientras en el Congreso y sus gobiernos sólo se han dedicado a fortalecer el sistema con fondos estatales y subsidiando ya en US$2.300 millones anuales el privilegiado y deficitario “sistema de reparto” de las FFAA, Carabineros, PDI y Gendarmería (prisiones).


La crisis económico-financiera de 2007-2008 estremeció losfundamentos de la economía capitalista (ésta es su modo de producción) y del neoliberalismo (éste es su expresión política). La tesis básica era dar primacía al mercado, a la libre iniciativa, a la acumulación privada, a la lógica de la competición, en detrimento de la lógica de la cooperación y a un Estado mínimo. El lema en Wall Street de Nueva York era: “Greed is good”, la codicia es buena. Quien mira desde una perspectiva mínimamente ética ya podía saber que un sistema montado sobre un vicio (codicia) y no sobre una virtud (bien común) jamás podría resultar bien. Un día se derrumbaría.
Ante el escándalo de las pensiones en Gendarmería, cuya prima dona es la cónyuge del presidente de la cámara de diputados de jactanciosa e inmerecida autodenominación socialista, se interpela a la ministra de Justicia. Un parlamentario correligionario del marido le da amplio respaldo a la ministra, los ciudadanos corean “sinvergüenza”, el marido ordena desalojar con la policía la sala. El correligionario espeta “fuera viejas culias”. A ningún parlamentario se le pasa por la cabeza eso de la comisión de ética, la señora Pascual, celosa y mediática cumplidora de sus labores en la guerra de los sexos, tampoco atina a decir nada, ante el evidente insulto a un género al cual ella defiende y a partir de lo cual se llena los bolsillos.


