El abigeo chileno, de bracitos cortos y mirada extraviada, famoso por hurtar y robar yeguadas de todo tipo desde hace decenas de años, fue absuelto y quedó libre de polvo y paja.
Archivo periodístico 2005–2019
El abigeo chileno, de bracitos cortos y mirada extraviada, famoso por hurtar y robar yeguadas de todo tipo desde hace decenas de años, fue absuelto y quedó libre de polvo y paja.
Durante los meses de vacaciones la política siguió acumulando despropósitos y escándalos. Los terribles incendios forestales finalmente dejaron en evidencia también la precariedad de nuestras políticas medioambientales, la ineptitud que se reitera en las autoridades y los mezquinos recursos que se disponen para afrontar estos desastres.
En sus nueve meses como presidente, desde la instauración del golpe institucional que destituyó a la mandataria Dilma Rousseff, Michel Temer perdió ocho ministros. Seis de ellos fueron fulminados por denuncias de corrupción. Otro, acusado de cobrar diez millones de dólares sucios. Todos ellos alegaron razones de salud al salir, y uno más se fue tras denunciar maniobras ilegales de un colega.
Hoy día se acumulan comportamientos corruptos, justificados con estereotipos propios de un machismo ramplón. Me refiero a la definición de mujer florero. En España, princesas, ministras, responsables políticas, parlamentarias y tonadilleras prefieren pasar a la categoría de seres amorfas, torpes, ingenuas, enamoradas, cuyo comportamiento consiste en cerrar los ojos cuando el marido solicita su firma en avales, compra y venta de bienes inmuebles, etcétera.
En todos los grandes escándalos, protagonizados por los poderosos plutócratas de la tierra, hay un personaje insignificante a los ojos de la sociedad que ha servido para exploten ante la opinión pública, mostrando la miseria de los ricos y poderosos.
Curioso es el caso de los hijos de ex presidentes o de otros políticos de algún renombre: reafirmando aquello de que “el genio se salta una generación” me atrevo a decir que la mayoría de ellos transita una vida de mediocridad, aunque bien sustentada por el grado de celebridad que sus respectivos padres u otros parientes pudieron haberle legado.
Como el tiempo pasa tan rápido, mas temprano que tarde se cumplirá medio siglo del golpe militar del 11 de Septiembre de 1973; el recuerdo y la dignidad del presidente Allende, la encrucijada en que de pronto las circunstancias de la historia lo pusieron y el desenlace que todos conocemos.
Después de cinco días de realizadas las elecciones en ese país, el Consejo electoral entregó los resultados de la primera vuelta para la elección presidencial. Lenin Moreno, candidato de la Alianza País, obtuvo el 39,40% de los votos – sólo faltó el 0,6% para ser el vencedor en la primera vuelta, según la ley electoral ecuatoriana, que exige un 40% y una diferencia del 10% entre el primero y el segundo. El banquero, Guillermo Lasso, de los Partidos Creo y Suma que lo apoyaban, obtuvo el 28,05%, seguido por Cynthia Viteri, del Partido Socialcristiano, con el 16,31%.
Rosa María Payá, dirigente opositora de un grupo cubano, invitó a “su residencia” en La Habana (“residencia” dice El Mercurio) a dos destacados personeros extranjeros y a Mariana Aylwin. Fecha: 21 de febrero. Hora: 11 de la mañana. Objetivo: condecorarlos privadamente con la orden “Oswaldo Payá”, su padre, que en vida también fue conocido opositor.
Para usar términos españoles, hay que ser muy gilipolla para creer que en España reina una democracia, así sea formal, el Estado de derecho y la igualdad ante la justicia. Para empezar, el propio Presidente de gobierno, Mariano Rajoy, se implicó a sí mismo en el caso Bárcenas – tesorero del Partido Popular – al enviar un e-mail en cual le manifestaba que resistiera a embates de la justicia. Los abogados dicen “a confesión de partes relevo de pruebas”. En la monarquía, la corrupción es mucho más grave: el rey Juan Carlos, apodado “el campechano”, mató cuanto elefante se presentaba a su arma e hizo, además, cuando negociado se presentara – hay que recordar que este rey fue colocado en el trono por el tirano Francisco Franco -.