Inmersos como estamos en el nuevo escenario teleonómico, asistiremos a la irrupción en el escenario geopolítico de América Latina de una nueva ola negra involucionista que consistirá en la implementación de “golpes de mano blandos“ con el objetivo inequívoco de sustituir a los regímenes insensibles a los dictados de Washington (Nicaragua, Ecuador, Venezuela y Bolivia) por regímenes militares autocráticos, mediante la táctica del Big Stick o “Gran Garrote” incluida en la llamada Doctrina Monroe ,“América para los Americanos”.
¿Nicaragua en el punto de mira del Pentágono?
La promoción de los derechos humanos es un quehacer permanente y siempre importante de mantener, sobretodo hoy en día en el cual constatamos el avance de la impunidad. En las últimas semanas hemos visto en diferentes medios como se ha premiado a los violadores de derechos humanos con millonarias pensiones aun cuando están prisioneros por crímenes de lesa humanidad. Mientras que las personas que fueron torturados y violentados por estos represores tienen pensiones de miseria como el resto de la población de nuestro país.
Cuando el que escribe esta columna era estudiante universitario nos resultaban altamente sospechosos que algunos compañeros, parientes o amigos no demostraran interés por la política ni militaran en partido alguno. En nuestra juventud, los compromisos eran contundentes, loables, y las colectividades políticas se esmeraban en captar jóvenes para formarlos ideológicamente, y asumieran un compromiso muy activo en los procesos electorales. Hoy, sin embargo, lo que resulta muy sospechoso es la militancia, cuando prácticamente todo el mundo asume que inscribirse en un partido tiene dos explicaciones posibles: el deseo de hacer carrera política o conseguir un puesto en la administración pública. Convertirse en un operador bien remunerado pero dependiente de las cúpulas partidistas, los parlamentarios, alcaldes y otros altos funcionarios públicos. Para poder exhibir su militancia, cuando convenga, sobre todo a la hora de postular a un empleo.
Son demasiadas las señales que indican el fin del conglomerado oficialista, Nueva Mayoría. Casi todas provienen de la misma tienda partidista, el PDC, y han aumentado su número en las últimas semanas.
Lo de este fin de semana en la DC es la constatación de una realidad: la moral y la política no se llevan bien; no en el plano de lo absoluto, sí en el del relativismo. Tras la decisión falangista de este sábado 29 de apoyar en bloque a los candidatos al Parlamento, y no uno a uno, con lo que el nombre del cuestionado diputado Ricardo Rincón habría sido protestado como cheque sin fondos, la candidatura presidencial de la senadora Carolina Goic fue arrinconada, lanzada a las mazmorras de Alameda 1460.
El día 3 de octubre del pasado año 2016, compareció a declarar ante tribunales el otrora mandamás de la SOFOFA Orlando Sáenz Rojas en la causa rol n° 12 del año 2013 sobre responsabilidad de quienes formaron parte de los autores civiles del golpe de Estado de 1973. Cuando el empresario concurrió a la citación judicial habían trascurrido apenas unos días desde la publicación de su libro “Testigo Privilegiado”, subtitulado “Anécdotas, curiosidades, revelaciones, indiscreciones y peripecias de un espectador afortunado del pasado reciente ” ( el subrayado es nuestro).
En el 2015, Guatemala estuvo en el ojo público, se inventaron ir a manifestar los sábados de ir a broncearse, porque para manifestar entre semana no les daban las agallas, allá estaban pues con batucadas, bacinicas, pancartas y chinchines, decían que luchaban contra la corrupción del gobierno; unos más abusivos se auto proclamaron los nietos de Árbenz y andaban carteles con las fotos del pobre hombre. Esa misma gente sigue negando el Genocidio.
Ya no se trata de asuntos de votos y que los números no llegaron al Frente Amplio como se esperaba. No llegaron y así fueron las cosas, pero sobre esos resultados hay que iniciar un recorrido pensando/trabajando en el país que se necesita reinstalar, y del presente a conquistar para dejar que las futuras generaciones sigan haciendo avanzar las ruedas de la historia.
El gobierno de Donald Trump amenaza con imponer mayores castigos sobre Venezuela y reitera que