La efusiva recriminación del mundo entero hacia el líder de Libia Omar Gadafi por el el bombardeo y violencia mostrado en los medios de comunicación contra su propio pueblo en protestas pacíficas pero armadas, fue tan sólo el comienzo del bombardeo informativo con imágenes y noticias cada vez más arrolladoras. Para así dar un apoyo a una intervención de la OTAN en Libia para «derrotar al dictador», que es para donde se dirigía la lectura de los acontecimientos de los grandes consorcios mediales del mundo (1). Más tarde el presidente Obama de Estados Unidos dice «Gadafi debe irse y abandonar el país!» al más estilo imperial romano (2). De esto nacen las siguientes preguntas: por qué se ataca Libia de esta manera? Son las movilizaciones realmente pacíficas o violentas? Significa realmente la lucha de estos pueblos (Egipto, Arabia Saudí, Bahréin, Jordania, Irak, Yemen, Argelia, Marruecos, Somalia, Yibuti) el fracaso y la derrota de la elite política y mediática occidental o es una acentuación de la misma?
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Internacional
El imperio también se enreda
Es posible que los imperialistas invadan Libia, pero no completamente seguro como parecía en los primeros momentos. La realidad los traba.
Los dos terremotos
Un fuerte terremoto de magnitud 8,9 estremeció hoy a Japón. Lo más preocupante es que las primeras noticias hablaban de miles de muertos y desaparecidos, cifras realmente inusitadas en un país desarrollado donde todo se construye a prueba de terremotos. Incluso, se hablaba de un reactor nuclear fuera de control. Horas después se informó que las cuatro plantas nucleares próximas a la zona más afectada estaban controladas. Se informaba igualmente de un tsunami de 10 metros de altura, que provocó alerta de maremoto en todo el Pacífico.
La difícil unidad de las fuerzas antisistémicas
Ahora que el sistema atraviesa serias dificultades para sobrevivir a mediano plazo, la actitud de las fuerzas antisistémicas empieza a jugar un papel decisivo.
La amenaza de intervención yanqui en Libia
Las revueltas en Libia se habrían iniciado estimuladas por la onda expansiva de las rebeliones populares en Túnez y Egipto, países vecinos. Pero se han trasformado rápidamente en guerra civil pues Gaddafi conserva Trípoli, la capital, y al parecer cuenta con una base de apoyo político y militar, erosionada pero relativamente estable y cierta capacidad de contrataque, mientras en los combatientes de la oposición se observa resolución, ímpetu ofensivo y al menos el firme control de Bengasi, segunda ciudad en importancia. El fermento de los actuales acontecimientos tendría sus raíces en la aplicación de las políticas neoliberales por Libia, que a su vez llevaron al descontento de importantes sectores de la población por encima de diferencias tribales y a la muerte de civiles inocentes desde que se iniciaron las protestas.
Armar a opositores en Libia por medio de Arabia Saudita, el plan secreto de EE.UU.
Desesperados por evitar un involucramiento militar en Libia en el caso de una lucha prolongada entre el régimen de Gaddafi y sus opositores, los estadunidenses han preguntado a Arabia Saudita si puede suministrar armas a los rebeldes en Bengasi. El reino saudita, que ya enfrentó un día de la ira
programado para el próximo viernes por la comunidad chiíta –que representa 10 por ciento de su población– con un bando que prohíbe toda manifestación, no ha respondido hasta ahora a la ultrasecreta solicitud, aunque el rey Adbulá detesta en lo personal al líder libio, quien intentó asesinarlo hace poco más de un año.
La realidad y la historia obligan a definirse entre Obama/imperio y Gaddafi/soberanía

No hay una declaración de la dirigencia rebelde rechazando una intervención extranjera, al revés mantiene comunicación con Washington y algunos jefes han expresado su apoyo a ataques militares de las fuerzas imperiales. Hasta hoy existe solo una alternativa independiente.
Entre mentiras y medias verdades
En la guerra mediática contra Moammar Gaddafi la verdad no interesa mayormente.Lo único que preocupa a quienes lo combaten es el petróleo de Libia, así como antes sólo les interesaba el de Irak o el de Egipto y les inquieta lo que pueda pasar con el que poseen los otros países de la región.
Los Hermanos Musulmanes
Antonio Gramsci, en un mundo muy diverso al norteamericano, al alemán o al árabe, habla en sus Cuadernos frecuentemente de la Acción Católica en Italia, y en especial de su juventud (que se desarrollará en la posguerra como los partidos demócratas cristianos, ciertamente antifascista al comienzo).
Libia, caso particular en la rebelión árabe
La rebelión en todo el mundo árabe es un mismo proceso democrático, de unidad nacional y liberador, pero tiene ritmos y características propias en las diferentes regiones, según su historia, su composición étnica, su densidad cultural. Este proceso no ha sido desencadenado por el imperialismo contra el cual va dirigido y al cual le rompe todos los dispositivos político-militares en la región, aunque todavía no tenga una clara orientación antimperialista –que es más bien implícita– y, por supuesto, no muestre aún ninguna tendencia anticapitalista y –menos aún– socialista de importancia.