La ola de movilizaciones populares que hoy sacude el mundo árabe y que tiene en las cuerdas al dictador de Egipto, Hosni Mubarak (1), comenzó en Túnez.
Archivo periodístico 2005–2019
La ola de movilizaciones populares que hoy sacude el mundo árabe y que tiene en las cuerdas al dictador de Egipto, Hosni Mubarak (1), comenzó en Túnez.
No habrá fin del régimen, Mubarak no se va, los egipcios no están preparados para la democracia, sentencia el vicepresidente Suleiman, hombre de
Tras la caída en Túnez de la pareja formada por el dictador Ben Ali y su mujer Leila Trabelsi, la sagaz primera dama que según se cuenta se llevó de las bóvedas del banco del Estado dos toneladas de lingotes de oro para no pasar dificultades en su exilio, otros países árabes vecinos, con largos regímenes autoritarios y familiares, están siendo sacudidos por crecientes revueltas populares. La gente se ha decidido a salir a las calles sin miedo, decidida a obtener la democracia a cualquier precio. Cuando la pradera prende, el fuego no conoce ni límites ni fronteras.
Una soleada mañana de Octubre cruzando “el charco” que separa Buenos Aires de Montevideo, subí a la cubierta del “Buque-Bus” para matar las últimas horas de un largo viaje que se había iniciado meses antes en el Trópico. La brisa suave y cálida me hizo entrar en una grata ensoñación.
De súbito, de la nada, el pueblo egipcio tomó las calles en repudio de la tiranía policial y terrorista de Hosni Mubarak. Los cronistas chéveres han redactado textos que suenan melodiosos en los oídos de la progresía occidental y, faltaba más, los inspectores de revoluciones incursionaron en el resbaladizo contexto, vaciándolo de historia y tergiversándola a modo.
1. Sorpresas imperiales. La revuelta nacional en Egipto sorprendió a los gobiernos del mundo entero, en especial, a los de El Cairo, Washington e Israel, incluidos sus servicios de inteligencia, que vuelven a demostrar que son poco inteligentes.
El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, desistió de visitar Suiza ante la ola de protestas ciudadanas y un posible juicio en su contra por las torturas que habría ordenado aplicar a prisioneros en la base de Guantánamo.

La rebelión del pueblo egipcio contra el régimen de Hosni Mubarak se dice que tomó de sorpresa a los países desarrollados de Occidente, lo que de ser así sería un fracaso de su diplomacia ,máxime cuando ya se habían producido otros hechos que indicaban la existencia de una voluntad de cambio en distintos países africanos.
Las revoluciones, como las personas que las hacen, aprenden, se organizan, se desarrollan y se construyen. La cubana comenzó como un levantamiento democrático contra la tiranía Batista en el que participaron muchos que después se fueron a Miami; la boliviana comenzó como una protesta popular y antimperialista por el agua, en Cochabamba, y contra un gobierno corrupto y represivo que quería regalar el gas y sólo en su desarrollo posterior llevó a la generalización del doble poder y a la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
La revuelta árabe de 1916 fue encabezada por Sharif Hussein bin Ali en pos de la independencia árabe del imperio otomano. Los otomanos fueron expulsados. Sin embargo, la gran revuelta fue coptada por los británicos y los franceses. Después de 1945, gradualmente, los varios estados árabes se hicieron miembros independientes de Naciones Unidas.