El Presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, propuso la candidatura a la presidencia de la Generalitat a Carles Puigdemont, líder del Partido Demócrata por Cataluña quien, actualmente, reside en Bruselas.
El parlamento catalán no puede tener una composición más anómala: tres diputados electos se encuentran en prisión a causa de la aplicación del art. 155 de la Constitución, y otros cuadros miembros, también electos, viven actualmente en Bruselas, y serían tomados presos una vez que pisen el territorio español.
La visita del Papa Francisco a Chile no pudo terminar en peor forma: las
Hoy olvidamos que Trump comenzó con el 1% de apoyo entre 30 candidatos a la primaria republicana, y se le consideraba como un millonario excéntrico, un “voltearepas” – como dicen los colombianos para referirse a las personas volubles, es decir, que cambian de parecer según las circunstancias – y no leyeron bien que este candidato representaba muy bien a los analfabetos electorales, a los resentidos, a los marginados, a los cesantes, a los racistas, en general a todos los marginales del sistema político y económico.
Los discursos del Papa Francisco contienen citas, hábilmente escogidas, de personas que han marcado la historia nacional, como Violeta Parra, en la canción Arauco tiene una Pena; del cardenal Raúl Silva Henríquez – injustamente olvidado por muchos chilenos – que hablaba del “alma de Chile” y, sobre todo, de San Alberto Hurtado.
Cristo escucharía al samaritano y no a los fariseos. En la parábola del Buen Samaritano – lo aprendí con los curas del Colegio de los Sagrados Corazones aun siendo niño – Ricardo Ezzati, más los cuatro obispos formados por Karadima, serían los fariseos, que pasaron de largo ante la escena del samaritano asaltado que, en este caso, está representado por los clérigos abusadores.
Cabe preguntarse por qué la visita del Papa Francisco a Chile provoca un marcado rechazo si se compara con las recientes giras a otros países latinoamericanos; en Bolivia, por ejemplo, fue recibido con mucho fervor y entusiasmo, y hasta selló una buena amistad con el Presidente, Evo Morales; se les veía tan compadres que Francisco, sobrecogido por la amabilidad, estuvo tentado a regarle una playa; con Rafael Correa, ocurrió otro tanto. En Colombia, que se esperaba que fuera difícil su estadía, pues los uribistas, que votaron en contra de la paz en el plebiscito, no estaban contentos con este Papa, a quien consideran medio rojo y, con razón lo acusaban de ser el alma de las negociaciones y, sobre todo de los Acuerdos de paz con las Farc. En Paraguay, el país por excelencia de la Misiones Jesuitas, por lógica, tenía que ser recibido con los brazos abiertos.