“¡La vida siempre!” es la despedida en los correos de una joven universitaria de
Archivo periodístico 2005–2019
“¡La vida siempre!” es la despedida en los correos de una joven universitaria de
Ante la complejidad de los problemas económicos y políticos a resolver, en la mal llamada “crisis mundial” –crisis dice relación con un momento de un proceso, cuando está en duda la continuación, modificación o cese de éste. La crisis no puede durar meses ni años–, por la cual, los politicastros se culpan unos a otros, ya no están a las alturas de las circunstancias. Es imprescindible la formación de un político de vía amplia, comprometido con la lucha de salvación de la Humanidad, que tenga el coraje y la honestidad para descorrer el velo de la farsa y la mentira, en todos los campos que oculta su orweliana realidad.
Es un hecho reconocido el rol que juegan los medios de comunicación en la criminalización de la protesta social y en el ocultamiento de noticias relevantes cuando involucran a sus auspiciadores o propietarios; pero va contra toda ética periodística, la delación mediatica que cada vez se utiliza con mayor frecuencia.
Ante el anuncio del gobierno de agilizar los permisos de edificación en las Direcciones de Obras Municipales, como parte de un paquete de 50 medidas para facilitar el crecimiento, el columnista analiza la normativa y sus cambios recientes y afirma que hay desconocimiento ya que en esta área no se requiere flexibilidad sino ejercer la fiscalización en el sector inmobiliario que estipula la ley. Un resorte de la Contraloría.
Como la Patagonia,“tiene que haber sido el mundo al día siguiente de la Creación”. Así describen, Linde Waidhofer y Lito Tejeda Flores, a este pedazo de territorio nacional acosado por los mercaderes del negocio energético. En su libro, “La Patagonia Desconocida” llevan al lector a recorrer, apreciar, valorar y “enamorarse” de la austral región. “Es casi perfecta”.Pero ¿está siempre amenazada la belleza? ¿Debe ser la perfección el preludio del saqueo?
Por estos días grises, convulsionados, agitados por la legitima protesta ciudadana, que vuelve luminosos los días grises, recuerdo la letra de aquella canción “…y porque para usted la dignidad del hombre es más alta que el pan, más alta que la gloria, más alta que la propia supervivencia.”
Es producto del mentado progreso el que estemos destruyendo el planeta tierra ¿vale la pena talar tantos árboles? Nos dicen que sí; nos dicen, entre otras cosas, que con bosques milenarios, riachuelos, liebres y nardos no se puede ser feliz. Sin embargo, nos explican, con la producción constante de peladeros y deforestación, y las lucas que se van a echar al bolsillo los de las Hidroeléctricas, deberíamos estar saltando en una pata. Como bien indican los de Hidroaysen: “Si Chile aspira a lograr […] convertirse en un país desarrollado, requiere de fuentes de generación estables, como la hidroelectricidad”. En efecto, una nación que se jacte de desarrollada precisa destruir su flora y su fauna: a la chucha con la educación, la salud y la cultura.
Hoy se puede hablar de todo sin saber de nada. O mejor dicho, verter opiniones como si se tratara de ciencia. Se pontifica en nombre de una nueva verdad emanada de los mercados donde la máxima refiere a los criterios de competitividad y el individualismo avalada por el éxito. Así, las responsabilidades se diluyen en el mercado.
En días recientes se ha dado a conocer el fallo de los tribunales cubanos, que condenaron a Max Marambio a una prolongada pena de cárcel por los delitos de cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios. Sus declaraciones con posterioridad a la condena lo han transformado en la vedette de la prensa reaccionaria, y ha explicado esta decisión de los tribunales como una “persecución política”.
En la revista Qué Pasa del viernes 6 de mayo se publicó un reportaje sobre el polémico proyecto HidroAysén que anunciaba la batalla que viene: El próximo lunes la Corema de Aysén votará -y presumiblemente aprobará- la primera etapa del controvertido megaproyecto hidroeléctrico. Pero “la madre de todas las batallas” será la siguiente: el trazado de la línea de transmisión de 2.000 kilómetros.