Las personas que tienen la capacidad de entender, saben que no puede haber efectivo progreso humano, sin que los aspectos estrictamente sociales como el educacional, el cultural, el político, el económico y el científico, sean guiados , alimentados y garantizados por el espíritu de la libertad plena, en general y de la libertad de prensa, en particular. Solo en esta dirección se conseguirá hacer más digna la existencia humana. Todo régimen político incapaz de tolerar la libertad plena y la libertad de prensa porque las siente como un peligro, y por eso las amordaza, confiesa con ello, su interna debilidad, mediocridad y falsedad, su injusticia y su inmoralidad. “Sólo merecen la libertad y la vida quienes diariamente las conquistan”….
El mal denominado rally Dakar –ya que desde 2009 se desarrolla en América- ha sido desde sus inicios una virtual carrera de la muerte. En sus 34 versiones ¡han muerto 26 participantes “y la cifra aumenta a 60 si se considera a espectadores y a otras personas relacionadas con la competencia”! (El Mercurio; 12-1-2013). Además, dicha cantidad de fallecidos ha estado acompañada de centenares de heridos, muchos de ellos graves.
Desde hace mucho tiempo en esta tribuna como en otras que permiten las denuncias en contra de la obsecuente institucionalidad chilena, hemos acreditado prácticas corruptas en el ámbito de las decisiones administrativas sobre el uso del suelo, las que se adoptan siempre favoreciendo al sector empresarial.
A contrapelo del juicio de La Haya, el 16 de diciembre pasado, día domingo de la semana en que terminaron los alegatos de los abogados en Holanda, en la Plaza Yungay se celebró una fiesta dedicada a la música afro-suramericana, con especial relevancia a la cultivada en Perú teniendo por centro de su expresión al cajón peruano.
A poco menos de tres años de la gran debacle que arrasó Dichato, aquel balneario chillanejo enclavado en término municipal tomecino, me he dado una vueltecita por allí. Me fui con la esperanza de mantenerme sereno, sin derramar lágrimas de añoranzas. Y lo conseguí.
¿En qué lugar del mundo la Iglesia no se ha visto envuelta en escándalos de pedofilia? Buena pregunta, y sería muy difícil entregar una respuesta. De la cabeza a los pies, o si prefieres desde el Vaticano a la última parroquia de África, desde el simple diácono, pasando por el presbítero, el obispo, el arzobispo, el primado, el patriarca, el cardenal y hasta el Papa, todos aquellos que “desempeñan la función de gobernar en la fe y guiar en las cuestiones morales y de vida cristiana a los católicos” tienen una hachita que afilar, dicho sea sin juego de palabras.
Recientemente un amigo me preguntaba quién era mi candidato para ganar el Premio Nacional de Literatura este año, agregando, antes de oír mi respuesta, que el favorito imperdible era Óscar Hahn, que sumaba el consenso de los críticos literarios, de los académicos y escritores, además de la prensa especializada. Le respondí que en mi opinión consideraba que, si bien Hahn tenía los méritos necesarios para obtener el galardón, también existían otros escritores con méritos innegables, como José Ángel Cuevas o Patricio Manns. Mi amigo poeta me miró atónito y exclamó “¡Pero si Pato Manns no es poeta, es cantor, compositor! ¡No ha escrito libros de poesía!”.
Se dice que en un lugar del valle, en el corazón de la comarca y de cara al arroyo, se erige el obelisco de las vanidades más hermoso del continente latinoamericano. En su interior fluye la vida auténtica, esa que todos quieren disfrutar y que anhelan contar a los amigos y a la parentela. Se escogerán los mejores adjetivos del Diccionario Aristos Sopena para tales efectos. Una vida examinada que merezca ser vivida, como debe ser. En el exterior el mundo huele a hortalizas en estado de putrefacción. Uno es invitado a recorrer los pasillos de la vitalidad ¿y cómo hay que ir? LIMPIO Y RESPLANDECIENTE, sin superficies que delaten una pizca de pertenencia al proletariado, de otro modo uno sería arrojado desde un precipicio y abajo espera la muerte segura: la de la guadaña no conoce la piedad. Los pobres, los feos y los obesos, es decir, los indeseables, no pasarán por el cedazo del pórtico donde las cariátides de seguridad examinan con ojo clínico. Emisarios provenientes de todo el reino han echado a correr el rumor y desde la mismísima Catedral se puede oír: Welcome to Costanera Center! La Pasión de San Mateo se escucha durante el día y la Noche Transfigurada al atardecer. Alta Costura con Alta Cultura, hell yeah!