
La película de Kleber Mendonça es el centro de una controversia tras la protesta del director y de los actores en el festival de Cannes, en contra de la deposición del gobierno del PT en Brasil. Tras la protesta, el gobierno de Temer presiona para que Aquarius no se represente al país ante el Oscar. En las exhibiciones en Sanfic, activistas volvieron a protestar contra el golpe en Brasil.








