
Los 40 años del golpe cívico militar encuentran a Chile gobernado por una parte de los civiles que lo promovieron y en vísperas de elecciones presidenciales y parlamentarias a efectuarse el 17 de noviembre. Sorprendentemente, hay un clima muy distinto al que se vivió en los aniversarios 30º y 20º. Una suerte de destape nacional de la verdad, acicateado por el creciente interés de la gente en debatir quiénes fueron los civiles que lo promovieron, mientras crece el afán por conocer pormenores de la represión terrible a los más pobres y las políticas económicas a favor del segmento de los más ricos.

Antes:
CLARIN está en las calles en este momento. Pero se está agotando. Desde primeras horas de la mañana hemos seguido el proceso de distribución desde las agencias a diferentes kioskos y la percepción inicial ha sido de un enorme interés de los lectores por comprar el diario, que se vende a solo 500 pesos. En el centro de Santiago hemos visto a decenas de personas que compraron su CLARIN antes de entrar a las oficinas.

En la noche del lunes falleció en Estados Unidos
El entonces brigadier general Juan Emilio Cheyre Espinosa adhirió a un “Acuerdo Solemne” de complicidad y obediencia al “capitán general” Augusto Pinochet renovado por 44 “brigadieres generales” el viernes 5 de enero de 1996. Los generales fueron convocados para suscribir una suerte de escritura de ese pacto por el entonces “mayor general”


Entre las innumerables tropelías, asesinatos, torturas y otros crímenes cometidos por la tiranía que encabezó Augusto Pinochet Ugarte en Chile durante 17 años figura también la eliminación de la nacionalidad chilena de los opositores y en ese absurdo castigo me correspondió ser el primero de la lista y único periodista a quien se aplicó esa arbitrariedad con pretexto en un escrito con mi firma publicado en el periódico mexicano “Excélsior” el 28 de julio de 1974.