
El Gran Dinero: su significado en las elecciones de 2016
Introducción de Tom Engelhardt**
Sinceramente, esto no tiene arreglo. ¿Cómo responder a un multimillonario* convertido en un toro que arrasa con todo en la arena política? En el Estados Unidos de 2016, la respuesta es obvia: al ruedo no entran los subalternos sino el propio matador: otro multimillonario, por supuesto. Por eso, Michael Bloomberg está amenazando ahora que entrará en la lidia como candidato de un tercer partido. Según el New York Times, está pensando en gastar por lo menos 1.000 millones de su fortuna de 36.000 millones de dólares (¿o son casi 49.000?) si como parece Donald Trump y Bernie Sanders (hasta ahora el único candidato en carrera que no está respaldado por multimillonarios, por lo tanto una amenaza real para cualquiera de ellos) de verdad podrían ser elegidos para la presidencia. Por supuesto, si quisiera, Bloomberg podría poner miles de millones de dólares en la carrera presidencial, ya que su fortuna supera en 11 veces o más la de Donald Trump (y podría decidir la elección hacia los republicanos o, si ninguno de ellos acabara con una mayoría en el Colegio Electoral, incluso instalarlo en la Casa de los Representantes, haciendo de Paul Ryan el equivalente del Tribunal Supremo en Bush v. Gore**).
A UNOS MESES de cerrarse los ochos años de la presidencia de Obama, puede decirse que su etapa no ha sido peor que la de Bush, pero tampoco la ha mejorado. Llegó con la esperanza de que un presidente negro acabaría con las viejas heridas de la segregación y la discriminación racial: no ha sido así, y muchas organizaciones civiles norteamericanas creen incluso que los problemas se han agravado.
China pidió este miércoles a todas las partes involucradas en el problema nuclear de la península de Corea que reanuden las conversaciones en medio de las inminentes sanciones que la ONU adopte en contra de Pyongyang por el lanzamiento de misiles.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió ayer que sus fuerzas armadas mantendrán los bombardeos contra las milicias kurdas en el norte de Siria y pidió a Estados Unidos decidir si apoya a Ankara o a los insurgentes.

El presidente Barack Obama coronará su histórica iniciativa de restablecer relaciones con Cuba al viajar a la isla el próximo 21 de marzo, en lo que será la primera visita presidencial estadunidense en 88 años, y con la cual busca consolidar sus avances para desmantelar una política de aislamiento de más de medio siglo.
