Estados Unidos opinó este jueves que la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se produjo dentro del “marco constitucional” del país, por lo que dijo “respetar” la decisión del Senado y prometió que trabajará con el nuevo mandatario brasileño, Michel Temer.



Finalmente, se consumó el golpe de Estado en Brasil. La manda taria constitu cional de ese país, Dilma Rousseff, fue señalada de culpable de corrupción por el Senado y de este modo es apartada de forma definitiva de sus funciones como líder Ejecutiva. Con 61 senadores a favor, y 20 en contra, en un quorum de 81 senadores,, la destitución de Rousseff se concreta de forma permanente y no podrá presentarse a nuevas elecciones presidenciales hasta dentro de ocho años.



