El triunfo del candidato del Partido Republicano, Donald Trump, en las elecciones de Estados Unidos, contra la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton, podría avivar la islamofobia, la misoginia, el racismo y el antisemitismo que caracterizaron su campaña. En política exterior, sus comentarios sobre el acuerdo nuclear con Irán son los más sorprendentes.

El nuevo rey populista establece su corte ante el asombro de casi todo el castillo político y económico del país, el cual tomó por asalto como resultado de una elección que sacudió a la nación y al mundo. El presidente electo Donald Trump se dedicó ayer a integrar su gabinete en su hogar en esta ciudad, mientras recibía llamadas de felicitación, muchas poco sinceras, de mandatarios extranjeros y políticos nacionales. 
Hoy no basta con analizar o lamentar el presente; los revolucionarios siempre se preocuparon por actuar y eso también debe acompañar el trabajo académico. Esa era una de las premisas del sociólogo y antropólogo Rodolfo Stavenhagen, quien falleció ayer por la tarde, a los 84 años, en Cuernavaca, México, donde radicaba.
Protagonistas de una opereta electoral sórdida y estridente que ha durado más de año y medio, mientras sacaba a relucir lo peor de Estados Unidos y las miserias de dos candidatos que son el síntoma de una crisis de representatividad sin precedentes, Hillary Clinton y Donald Trump se preparaban para el acto final de una campaña que hoy tiene a millones con los nervios de punta.
El presidente Daniel Ortega se apresta a conseguir su cuarto mandato y su tercera reelección consecutiva, al obtener 71.3 por ciento de los votos en las elecciones celebradas este domingo, informó el Consejo Supremo Electoral, que ubicó el índice de participación en 65.3 por ciento.
A tres días de la elección –que ambos candidatos proclaman como la más importante jamás vista–, el presidente Barack Obama advierte que el futuro del país está en juego; a la par de un incesante bombardeo de los líderes de opinión, cuya premisa básica es que no queda claro casi nada, prevalece una sensación de vértigo, porque el país está en el precipicio, pero no se sabe de qué.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, expresó hoy su oposición al restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, que fueron suspendidas en el 1980, informó el sitio oficial de internet del líder.
Nadie hace una fiesta un martes, sin embargo Estados Unidos celebra sus elecciones un martes laborable de noviembre por una ley dictada cuando era un país agrícola, se desplazaba en carruaje o a caballo y solo votaban los hombres blancos: en el 1845.