El ministro de finanzas de Japón, Taro Aso, una de las mayores autoridades del país, sorprendió al mundo al pedir a los ancianos de su nación que “que se den prisa y se mueran” para así aliviar la carga fiscal y gastos médicos del Gobierno. El arranque de sinceridad del ministro de 72 años iba en respuesta al costo de las unidades de reanimación y los tratamientos para prolongar la vida que hacen de Japón uno de los países con mayor promedio de vida. La Nación.cl