
El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén inter-relacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, por lo que la irrupción de la crisis económica en la aldea global ha provocado la aparición de nuevos retos para gobiernos e instituciones sumidas en el desconcierto y en la incredulidad, retornando lenta pero inexorablemente a escenarios económicos desconocidos desde la II Guerra Mundial.

A nivel mundial, a través de la historia hemos visto el carácter protagónico del periodismo mediático globalizado. Ese periodismo que corresponde a intereses de las grandes corporaciones. Que favorece a la élite empresarial mundial. Un periodismo que busca manipular la información, que la desarticula, la mancilla, la falsifica. Un periodismo degradante que calumnia y que hace de la mentira su mejor arma.


Es sumamente relevante proveer a los periodistas de las mejores herramientas tecnológicas para proteger en primer lugar sus vidas, y en segundo, la información que reportan como propiedad intelectual.
