La agencia japonesa de seguridad nuclear aceptó la evidencia. El desastre de la planta nuclear de Fukushima es tan grave como Chernobil y le ha asignado el grado 7 de la escala internacional de eventos nucleares y radiológicos. Oficialmente eso significa que el siniestro se acompaña de la liberación de grandes cantidades de material radiactivo con efectos extensos sobre la salud humana y el medio ambiente. Estos efectos deberán ser contrarrestados con medidas de gran amplitud
. Esto no sorprende. No se necesitaba ser experto para aquilatar la gravedad del siniestro. Las explosiones de hidrógeno en los reactores 1 y 3 destruyeron los edificios que los albergan. Siguieron los incendios en las albercas de almacenamiento de combustible quemado, las liberaciones de vapor para evitar más explosiones y los derrames de miles de toneladas de agua altamente contaminada. Todo eso era suficiente para alertar sobre la gravedad del evento, la peligrosidad de esta tecnología y la necesidad de eliminarla de las opciones de la política energética.
Río de Janeiro.- Los países emergentes construyen numerosas centrales hidroeléctricas para dar energía a su expansión económica, con diferente repercusión en su vecindario. Mientras en América Latina esa estrategia es planteada como un proceso de integración, en Asia genera tensiones por el uso compartido de ríos.
Paris.- El descalabro de la economía de Portugal y la necesidad de sumarse a la lista de países de la Unión Europea (UE) con préstamos multimillonarios de rescate volvió a poner en el tintero la crisis del Viejo Continente.
La capa de ozono sobre el Ártico tuvo una reducción récord de un 40% durante el invierno pasado informó hoy la Organización Meteorológica Mundial (
Los grandes consorcios mundiales han creado una variedad de agentes infecciosos, que luego diseminan en la población. Esos mismos ofrecen después tratamientos meramente sintomáticos, pero jamás los antídotos. La industria farmacéutica cumple los objetivos político-hegemónicos de impedir el desarrollo humano en regiones energéticas y estratégicas de cada Continente.
Voces de expertos y preocupados ciudadanos del planeta llaman la atención sobre los presuntos vínculos entre las anomalías del clima y los potentes sismos registrados en los últimos años con los frutos del proyecto militar HAARP, liderado por Estados Unidos.