El contundente rechazo del proyecto termoeléctrico Punta Alcalde, con 8 votos en contra y solo 2 a favor, realizado este 25 de junio en el Servicio de Evaluación Ambiental de Atacama, es, sin ninguna duda, resultado del largo trabajo del Movimiento socioambiental del Valle del Huasco y particularmente de la Brigada S.O.S. Huasco quienes denunciaron las irregularidades durante todo el tiempo que duró la tramitación del proyecto.
Los casi 20 años transcurridos desde la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro, Brasil, en 1992, pasando por la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible, de Johannesburgo, Sudáfrica en el año 2002, se han caracterizado por el continuo deterioro de la calidad ambiental mundial, y la agudización de los principales problemas socioeconómicos internacionales.
El coeditor del Financial Times en Londres y columnista estrella del Spiegel en Hamburgo sale al paso de la locura dominante.
La crisis financiera europea no tiene fondo y apunta hacia el cumplimiento de las predicciones más extremas, aquellas censuradas por la gran prensa y negadas, cual comentario insano, por financistas y gobernantes. Pero en un mundo enloquecido, controlado por los mercados y toda laya de especuladores, las únicas posibles verdades hay que sondearlas entre algunos académicos honestos, entre activistas e imparciales observadores. En la superficie, en los medios de comunicación corporativos, la información fluye con el mismo sesgo e interés que un aviso publicitario.
La cumbre Río+20 terminó este viernes 22 con ganadores y perdedores, pero principalmente con perdedores.
En repetidas oportunidades he señalado que los Bancos no tienen plata: la crean ex nihilo a partir de la nada, la inventan. Como decía mi profesor de economía en París “Son los créditos los que generan los depósitos, y no los depósitos los que generan los créditos”. La creación monetaria es un arte de birlibirloque, oficio de encantador de serpientes, faena de nigromante.
Las catástrofes son las nuevas parteras de la historia. Pero tienen que repercutir de forma abrumadora, como los accidentes de Chernobyl, en 1986, y Fukushima, en 2011, que llevaron a gobiernos a interrumpir e incluso abolir sus programas de energía nuclear.
Las elecciones del 17 de junio en Grecia no las decidió el pueblo, como se supone en democracia(¿?). Estaba en juego la aprobación o rechazo del memorando, nombre dado popularmente al acuerdo firmado por el gobierno griego con la