En Chile se desarrolla una lucha subterránea nutrida por la tierra misma, en defensa de la semilla campesina e indígena. Esta resistencia a la privatización de la semilla y a la anunciada expansión de los cultivos transgénicos, la llevan adelante silenciosamente de sur a norte del país, fundamentalmente mujeres, guardadoras de semillas. Lo hacen junto a productores y productoras campesinas que usan métodos agroecólógicos, orgánicos, o biodinámicas, o de la permacultura, sin insumos químicos.
Leer más