Una tras otra, recientes elecciones apuntan hacia el desfonde de partidos considerados como tradicionales y bien establecidos en el imaginario político de los países. Lo ocurrido en Francia es un caso más de la larga lista de tales fenómenos. Tanto los gaullistas como el Partido Socialista, otrora dominantes, han quedado rezagados en las simpatías de los electores y no pasaron a la segunda ronda de este mayo. El liberal centrista, Emmanuel Macron, quedó como puntero al frente de un movimiento, por él iniciado, que apenas lleva un poco más de un año: En Marcha. La señora Marine Le Pen condujo a su fracción contestataria (FN) de extrema derecha a un segundo lugar por lo demás pronosticado y mucho temido.
La derecha inflexible se enfrentará a la extrema derecha en la segunda vuelta de la elección presidencial en Francia. Emanuel Macron contra Marine Le Pen. Unas de las grandes diferencias se encuentran en el terreno de la política sobre inmigración y las relaciones con la Unión Europea.
El futuro del capitalismo es algo de lo que no se habla con la suficiente perspectiva. Sabemos que cada día la tecnología irá reemplazando puestos de trabajo poco calificados. Pasó con los almacenes que se convirtieron en hipermercados altamente eficientes, sobre todo más que por la vía del precio competitivo, por la reducción de los costos en personal, administración y por qué no decirlo, sindicalización. El pequeño en Chile ya cerró, y el que no, subsiste con el negocio familiar o unipersonal, con escasa capacidad de competir en precio, stock, etc. Acá se cumple aquella ley de la selva donde el más grande se come al más pequeño. Son las “reglas del juego”, es lo “natural”, o incluso lo “eficiente”, total usted en su casa consume a un menor precio, y además tiene la facilidad de endeudarse en cuotas, hasta sin interés.
La pregunta que podemos hacernos todos es si Donald Trump efectivamente está ejerciendo un liderazgo propio basado en posicionar su programa de gobierno contenido en el slogan, “América Primero”, o está siendo controlado por poderes entronizado en el establisment de ultra derecha, las agencias de inteligencia o el poder oculto del gran dinero que busca recuperar el equilibrio necesario para sostener el modelo económico neo liberal.
Como anticipo del Día Mundial de la Salud, el 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud (
Dos economistas de la Universidad de Princeton,
Un elemento que se ha globalizado rápidamente ha sido el de la crisis de la democracia. En Europa, que se enorgullecía de sus sistemas políticos, las políticas de austeridad han promovido la generalizada deslegitimación de esos sistemas, centrados en dos grandes partidos. Cuando ambos asumieron esas políticas económicas anti-sociales, han entrado en crisis acelerada, perdiendo votos, intensificando el desinterés político por las elecciones, dado que esos dos partidos promueven políticas similares. Han empezado a surgir alternativas –en la extrema derecha y en la misma izquierda- que ponen en shock a esos sistemas: por la derecha de forma autoritaria, por la izquierda buscando el ensanchamiento y la renovación de las democracias.
Recientemente he leído expresiones de personas ubicadas en el flanco izquierdo, o de voces de comunidades populares (incluidas algunas de diversos países latinoamericanos), sobre los términos globalización y neoliberalismo frente a las cuales tengo ideas distintas. Esos términos son señalados como una y la misma cosa. Creo conveniente escribir que en el mundo de hoy ambas dimensiones de la realidad mundial han ido juntas, pero que una no implica por necesidad a la otra.
En la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC; Federal Open Market ) de la FED, realizada el 14 y 15 de Marzo, se anunció el aumento de la tasa de interés en 0.25%, quedando las tasas de referencia en el rango de 0,75% y 1%. Tanto el anuncio como la posterior conferencia de prensa de la presidenta de la FED, Janet Yellen, el discurso se mantuvo dentro de la misma ambigüedad para señalar las generalidades acostumbradas. No obstante lo anterior, la periodista Kathleen Hays, de Bloomberg TV, fue más incisiva al formularle una pregunta que permitió contrastar el uso de las previsiones por parte de la FED, versus los datos duros que existen.