Un análisis prediciendo la victoria de Obama señalaba que la tormenta Sandy desempeñaría un papel clave en el resultado electoral. Cuando el huracán golpeó en Nueva Jersey el 29 de octubre las encuestas daban a Obama una probabilidad de victoria de 73 por ciento. En los días que siguieron al desastre, sus probabilidades de éxito aumentaron hasta alcanzar 86 por ciento.
Mientras la crisis económica sigue empeorando en el mundo desarrollado, existe un país que está logrando salir de ella a través de un método alternativo a la austeridad, Islandia. Islandia fue considerada durante muchos años un ejemplo entre los países europeos al tener una baja tasa de desempleo y un fuerte cuidado del medio ambiente, a través del uso de fuentes de energía renovables como las geotérmicas que representan el 85% de la generación de energía en la isla. Los logros económicos de Islandia fueron tales que eran candidatos a entrar en la Unión Europea. Pero esos buenos números no se debían tanto a la economía islandesa como a los flujos financieros especulativos que llegaron a la isla en los últimos 10 años.
El Departamento del Tesoro estadounidense recordó que el techo legal de la deuda pública del país se alcanzará a fines de diciembre. “El Tesoro sigue previendo que el límite legal de la deuda se alcanzará hacia fines de 2012”, indicó el departamento en un comunicado. Este techo, establecido por el Congreso en 16,394 billones de dólares, deberá ser aumentado para evitar que el Estado entre en cese de pagos.
El orden mundial entró en la zona de colapso, no hay salida con los comportamientos actuales. En Europa y Estados Unidos se están produciendo fuertes protestas de millones que ya sufren el decrecimiento en sus medios de vida. Un sector mayoritario con temor se apega a los que aún manejan los instrumentos económicos, políticos, militares, mediáticos, para impedir la caída en un futuro desconocido.
Los países son pobres cuando no son dueños de nada y CHILE es un país… pobre. No es manifestación para entender el desarrollo cuando al interior de la patria vive/habita/controla un sector pequeño, privilegiado, al que durante años se le han cedido por leyes, decretos, todas las garantías para un aumento excesivo de fortuna, control y privilegios que los ejercen desde sus torres, dictar la política y el modelo que se debe aplicar, todo un aparato con tantos y tantos lacayos a sus pies.
La crisis española sigue empeorando, económica y socialmente. El gobierno parece haber cerrado las puertas a la Democracia, a diferencia de Islandia el único país europeo que hasta ahora ha resuelto la crisis financiera a través de un referendo y una Asamblea Constituyente, siendo también el único país que está saliendo de la crisis.
Cuando la ciencia normal fracasa en su propósito de dar solución a los enigmas y a sus problemas tradicionales, sobreviene un período de inseguridad que es agravado por la aparición de la anomalía y termina convirtiéndose en una verdadera crisis paradigmática.
Las protestas en Grecia y España demuestran que no puede haber acuerdo. Adiós a la complacencia. Hace tan solo unos días, la creencia popular era que Europa finalmente tenía la situación bajo control. El Banco Central Europeo (BCE), al comprometerse a comprar los bonos de los Gobiernos con problemas en caso necesario, había calmado los mercados. Todo lo que los países deudores tenían que hacer, se decía, era aceptar una austeridad mayor y más intensa —la condición para los préstamos de los bancos centrales— y todo iría bien.
Es un documento histórico lo que dice Paul Craig Roberts considerando los cargos que ha ocupado.
El 13 de septiembre la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anunció la puesta en marcha del QE3, la tercera ronda de flexibilización cuantitativa. El QE3 corresponde a lo que se conoce también como la “plancha de billetes”, es decir imprimir billetes.