
Evelyn Matthei está consciente de su inminente derrota, pero trata de salvar “el santo y la limosna” y, para lograrlo, debe reconquistar el electorado más conservador de lo que, eufemísticamente, llaman el “centro derecha”, que no es más que la derecha dura, bajo el modelo franquista-Chicago Boys. En su cierre de campaña, en Temuco, junto a los jóvenes llamados “liberales” – que más parecen pastores evangélicos – en un lugar destacado de la tribuna, de repente asoma Jovino Novoa, un verdadero símbolo de la idea del comando, en el sentido de reconquistar a esta ultra derecha que, según los dirigentes, no concurrió a las urnas en la primera vuelta.
Estamos frente a un escenario sociopolítico en que una vez más la oligarquía empresarial lleva la iniciativa para mantener el sistema. Debido al ascenso que estaban experimentando las distintas manifestaciones que expresan el descontento de los grupos sociales y que cada vez más se orientan en contra del modelo neoliberal y la clase política que lo sustenta.





