La señora más apasionada con la tesis, con sumo desparpajo, cuestionaba al Parlamento actual, que ella vendría a renovar, por aprobar leyes insinceras, lanzando implícitamente el concepto de que los miembros de un mismo partido político piensan de una forma cuando son parlamentarios y de otra cuando son candidatos.
La insinceridad se encuentra en la ley que no permite propaganda a los candidatos antes de un mes de las elecciones, es decir la realizada antes del 11 de noviembre.
La agitada señora, con una voz aguda, reiteraba cada vez que la cámara la enfocaba, que los candidatos nuevos no podían expresar su pensamiento durante un solo mes, dadas probablemente su magnitud y profundidad.
La Intendenta Rincón coincidía con este planteamiento en entrevista realizada el 3 de noviembre en la televisión, explicando que debido a que los nuevos candidatos tenían derecho a expresar su pensamiento político ella había permitido que se desarrollara la propaganda que nos inunda en las grandes avenidas.
En efecto, estas señoras tienen razón, esta propaganda gigantesca y gigantográfica nos ha mostrado el pensamiento de los nuevos candidatos y también de los antiguos, que podría resumirse así:
1. Tienen plata
2. Se sientan en las leyes que ellos mismas aprueban
3. Tienen impunidad para no aplicarlas, salvo en Puerto Montt
4. Sus consignas: CORAZÓN ARDIENTE, JUNTAS SOMOS PODEROSAS, SOY CIEN POR CIENTO MEJOR, LA VERDAD SIEMPRE LLEGA, ALAS PARA LAN CHILE y TODOS JUNTOS ESTAMOS CONTRA LA DELINCUENCIA expresan que creen que los electores somos idiotas
5. No les interesa atraer a la juventud que en su mayoría desprecia el derroche, respeta al medio ambiente y por lo tanto rechaza el uso excesivo de papel que significa mayor tala de árboles con todas sus consecuencias.
6. Las consignas y espectáculos tan grotescos como el de la Plaza Italia, donde se pone una detrás de otra la misma gigantografía con rostros sonrientes y bellos sin ninguna arruga, muestran su escasa imaginación
