Santo Domingo.- Resignados a lo inevitable, los jamaicanos esperan en apenas horas el encuentro frontal con el ciclón Dean, un monstruoso ciclón que porta vientos superiores a los 230 kilómetros por hora. Aeropuertos abarrotados, interrupción total de los servicios eléctricos y parciales del de agua, mercados vaciados por el pánico de la población, que teme lo peor, son los signos inmediatos de Dean en la ínsula de habla inglesa. El choque entre Jamaica y Dean se espera en las próximas horas y, cuando ocurra , se dan por seguras penetraciones del mar en las áreas bajas, en especial las del litoral sur por olas de hasta 10 metros, según estimados de especialistas.
La situación se complica debido a que la distancia cubierta por el huracán en las últimas horas le ha servido para fortalecerse pues no ha tocado tierra..
De haber colisionado con terreno firme, Dean habría perdido fuerza y tal vez organización, lo que habría operado a favor de su próxima víctima.
A media mañana de hoy se observó una ligera tendencia a inclinarse hacia el sur, pero el giro fue insuficiente para sacar a Jamaica de su inexorable ruta.
Informes provenientes de Kingston, la capital jamaicana, y Montego Bay, donde llueve desde anoche, aluden a inquietudes en la población por inundaciones urbanas debido al mal estado del sistema de alcantarillados.
En República Dominicana, la situación climática sigue siendo inestable con aguaceros repentinos impulsados por ráfagas de viento.
Aunque el fenómeno se abstuvo de impactar la isla que Colón denominara la Española medio milenio atrás, las calles están vacías y la población en general se mantiene puertas adentro.
La ponderación sólo se impuso después que las olas arrastraran a la muerte a dos personas y causaran heridas a otras cinco, tres de ellos policías que trataban de alejar a los curiosos del malecón metropolitano.
