A continuación expresan: “La inmediata reacción del gobierno, que ha prometido aclarar las identidades y fortalecer al Servicio Médico Legal entregando los recursos pertinentes, permite enfrentar sólo una parte del problema. Hay una preocupante señal emanada anteriormente desde el poder ejecutivo: en lo relativo a la aplicación de la amnistía, la presidenta Bachelet ha seguido la línea oficial de la Concertación, de no impulsar la derogación de la ley de Amnistía, amparando de hecho la impunidad de quienes son los primeros responsables del dolor de los familiares y dejando la responsabilidad en manos de un poder judicial cuyo desempeño en estas materias es de todos conocido. La inmensa mayoría de sentencias condenatorias a firme, pertenece a los llamados “casos emblemáticos” y el principal responsable de los crímenes, Augusto Pinochet, hasta ahora está en libertad. Hay cierta asimetría en los escasos logros en materia de verdad y justicia. Los condenados por crímenes que cumplen sentencia en prisión son menos, numéricamente, que los detenidos desaparecidos identificados, algunos de los cuales eran también personalidades políticas”.
Un conflicto invisible
Por otra parte, se refieren a la invisibilidad del conflicto mapuche, en los siguientes términos:
“La otra situación que nos alarma es la huelga de hambre de cuatro prisioneros políticos mapuche, iniciada el pasado 13 de marzo. Ellos arriesgan lo único que poseen, sus vidas, para exigir su libertad y el fin de la aplicación a su pueblo de la legislación antiterrorista creada por la dictadura. A Patricia Troncoso Robles, a los hermanos Florencio y José Marileo Saravia y a Juan Carlos Huenulao Lielmil se les acusa como autores de “incendio terrorista” del fundo Poluco-Pidenco, de propiedad de la empresa forestal Mininco. Ese es un lugar que forma parte de un territorio ancestral recuperado por sus padres en 1972, mediante el proceso de Reforma Agraria que tuvo lugar durante el gobierno del Presidente Salvador Allende. Pero en 1977, sus familias fueron desalojadas de allí , y sus casas fueron incendiadas por carabineros y efectivos del regimiento Húsares de Angol que actuaron impunemente. Pero todos estos hechos pertenecen a la esfera de lo invisible: la huelga de hambre no figura en los medios, los mapuche no tienen tribuna ni siquiera en el acto del 1º de mayo, y el conflicto no es asumido sino por las propias organizaciones mapuche, además del movimiento estudiantil, y sectores ambientales”. Informan que en cambio, personalidades internacionales de la talla de Noam Chomsky y José Saramago sí han solidarizado con los presos políticos mapuche.
También lo ha hecho el Comité Internacional contra la Desaparición y la Tortura ICAD, Francia. Luego de visitar Chile, observadores internacionales de la Federación Internacional de los Derechos Humanos (con sede en Ginebra) y anteriormente, el enviado especial de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagen, han formulado recomendaciones desatendidas hasta ahora por el gobierno
chileno.
El Coordinador hace un llamado a sus miembros, a todas las organizaciones sociales, a los parlamentarios, iglesias y académicos en general, a acoger ahora esta demanda de los presos políticos mapuche, a quienes el Estado y el empresariado forestal ha denominado “terroristas” por luchar para recuperar tierras usurpadas. Agregan: “En dictadura, el nombre para quienes luchaban era “extremistas” o “comunistas”. Ahora sólo ha cambiado la denominación. Las comunidades mapuche son allanadas y sus derechos son conculcados como en tiempos de dictadura; sus dirigentes (lonkos) son perseguidos y no se respeta su derecho a la organización y a la libre expresión de sus ideas”.
Ley especial
La vida de Patricia Troncoso Robles, de Florencio y José Marileo Saravia y de Juan Carlos Huenulao Lielmil, y probablemente también el futuro del pueblo mapuche y de nuestra democracia, dependen de que cese la criminalización de su lucha por territorio y autonomía”. Respecto al tema mapuche, la declaración concluye que sólo si sus demandas son acogidas por vastos sectores de la sociedad chilena se podrá avanzar en ese sentido y hacer realidad una democracia que no discrimine a sectores de su población y se construya en la diversidad. Apelan a las lecciones de la experiencia obtenida el año pasado, cuando finalmente la sociedad chilena se sensibilizó frente al problema de los presos políticos en democracia y se logró que el Parlamento dictara una ley especial que los beneficiara, tomando en cuenta la existencia de torturas, de trato inhumano en la Cárcel de Seguridad, y de la falta de un debido proceso.
En cuanto a los detenidos desaparecidos, afirman que hay “negligencia concertada” en lo referido a los crímenes de la dictadura, y que los resultados logrados hasta ahora parecen coherentes con el principio adoptado por el ex presidente Aylwin de hacer justicia “en la medida de lo posible”. Esta falta de compromiso con la justicia es a nuestro juicio, la explicación de fondo para los hechos ocurridos. “Los posibles errores en que hayan incurrido los peritos del Instituto Médico Legal se enmarcan en una política oficial de no priorización por verdad, justicia y reparación, lo que fue denunciado permanentemente por los organismos de derechos humanos. No sólo el poder ejecutivo sino también el poder judicial son parte de esta negligencia, comprobable hoy al establecerse que las controversias respecto de las identificaciones no son nuevas, y están rodeadas de
hechos inquietantes en lo administrativo y financiero”.
Un abordaje integral
La declaración, fechada en Santiago el 3 de mayo de 2006 está suscrita por los Capítulos de DD.HH. del Colegio de Asistentes Sociales,y de Matronas; por las Comisiones de DD.HH. de los Colegios de Arquitectos, Administradores Públicos, Bibliotecarios, y Contadores de Chile Reg. Metropolitana; y las comisiones de los Colegios de Fonoaudiólogos, Medicos Veterinarios, el Colectivo de Ingenieros por los DD.HH., y los Departamentos de DD.HH. de los Colegios de Periodistas, Profesores, y Enfermeras.
Lucía Sepúlveda Ruiz es presidenta
Departamento Derechos Humanos del
Colegio de Periodistas de Chile
