Los archivos de un carcamal

larrain_carlosNo le ha ganado a nadie. Está políticamente decrépito. Pero le va bien. Sucedió a Lavín en la alcaldía de Las Condes sin ser electo alcalde. Luego sucedió a Allamand en el senado sin haber sido electo senador.

 

 

 

Es conocido en la plaza por sus comentarios ligeros, crispados, intrascendentes.

Por sus sandeces. Es lenguaraz y vocinglero. Se cree cómico y normalmente es trágico.

Los periodistas lo entrevistan para reírse de él, y él no se da cuenta. Ahora es senador designado por sí mismo porque él es el Presidente del partido de Allamand y del Presidente.

 

Ha hablado el Presidente del partido del Presidente, carcamal, senador designado por sí mismo, y muy serio nos ha llamado a reflexión.

Dijo:

 

Estuvieron sobreviviendo 17 años, y ahora se hacen las víctimas.

Estuvieron limitados todos los días y las noches del toque de queda más extenso de la historia, y ahora se hacen las víctimas.

Estuvieron además ilegalizados, y ahora se hacen las víctimas.

Los tuvimos sin pasaportes en el mundo y ahora se hacen las víctimas.

 

Los sacaron en las noches de sus casas, en paños menores, y los pusieron manos arriba en las canchas de las poblaciones, y ahora se hacen las víctimas.

 

Padecieron cesantías de 30 por ciento e inflaciones que nunca bajaron de dos dígitos durante todos los 17 años, y ahora se hacen las víctimas.

Fueron exonerados, y ahora se hacen las víctimas.

Fueron expulsados del país, ellos, sus hijos y sus nietos, y ahora se hacen las víctimas.

 

Fueron secuestrados, y ahora se hacen las víctimas.

Estuvieron presos, sin juicio y sin ley, y ahora se hacen las víctimas.

Fueron torturados, y ahora se hacen las víctimas.

Están sepultados en el mar, amarrados los esqueletos a rieles, y ahora se hacen las víctimas. Aquí mismo, en el mar de Santo Domingo, en el de Llolleo, en el de San Antonio y Cartagena, en el de Las Cruces y El Tabo, y cuando menos en el de El Quisco y Algarrobo.

Se les trató con ácido, y ahora se hacen las víctimas.

Se les trató con soplete, y ahora se hacen las víctimas.

Se les trató con corriente, y ahora se hacen las víctimas.

Se les  hizo submarinos, hasta reventar, como hoy en Guantánamo, y ahora se hacen las víctimas.

Se les sacaron las uñas con alicate, y ahora se hacen las víctimas.

Se les enterró en el desierto, con la sola cabeza al aire –es un decir lo del aire- y ahora se hacen las víctimas.

Se les golpeó hasta desfigurarlos, y ahora se hacen las víctimas.

Se les enterró de a dos por cajón, para ahorrar, y ahora se hacen las víctimas.

Se les echó cal, para quemarlos muertos, y ahora se hacen las víctimas.

Se les violó. A sus hijas y a ellos mismos.

Se les obligó a dar espectáculos morbosos a sus torturadores, y ahora se hacen las víctimas.

Se les inconstitucionalizó.

Se les aceleró la vejez y la muerte, y ahora se hacen las víctimas.

Se les empujó al suicidio, y ahora se hacen las víctimas.

Se les condicionó a no pensar más en la sociedad y la ruptura.

Se les empelló a convivir con sus victimarios, y hasta a escuchar, sin chistar, lo que he dicho como el Presidente del Presidente.

La Vicaría, las Comisiones y hasta los Tribunales han dicho que fueron víctimas, y ahora se hacen las víctimas.

 

Es como si los de Auschwitz y Birkenau fueran víctimas. ¿Se trata igual a los pobres nazis?

Son como los del Sitio de Numancia.

Y los de la Comuna de París.

Y los caídos en La Coruña y en la Escuela Santa María.

Y los musulmanes de Jerusalén en manos de Godofredo.

Y los primeros cristianos en Roma, los sindicalistas del 1° de Mayo en Chicago y las mujeres obreras en 1908 en Nueva York.

Y Martin Luther King.

Y Sacco y Vanzetti.

Y los Kennedy.

Y Letelier en Washington, y Leighton en Roma, y Prats y su señora en Buenos Aires.

Y antes Schneider.

¿Víctimas ellos?

¡Qué se han creído!

¡Y ahora más encima en la TV!