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La Falange, partido fascista heredero del franquismo ha acusado al Juez Garzón y lo ha llevado a los tribunales en una maniobra político judicial que sobrepasa los límites de España.
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La acción contra el juez es de dimensión internacional porque entraña la lucha entre los valores de libertad y justicia y los del crimen e impunidad, y por ello tiene una connotación ética, política y democrática no sólo para España, sino que también compromete a los gobiernos y pueblos de países donde su acción ha sido señera, es el caso de Chile, donde la ejemplar acción del Juez Baltazar Garzón junto a las valientes y nobles ejecutorias de jueces y profesionales democráticos -como el juez Guzmán, los abogados Eduardo Contreras, Nelson Caucoto, la Dra. Paz Rojas y tantos otros- que han defendido con riesgo, talento y patriotismo a las víctimas y descubierto al crimen y a los criminales.
Junto con estas acciones cabe recordar que cuando por acción del Juez Garzón, Pinochet fue encarcelado y procesado en Londres, fue el gobierno chileno -en una increíble y repugnante política- la institución que puso financiamientos y la presencia de importantes funcionarios que viajaron a España para la defensa del dictador como “ex presidente y senador vitalicio” títulos con los que su criminal sevicia había sido consensualmente premiada.
Así es como los gobiernos de la post dictadura han protegido la impunidad y el dictador pudo retornar a Chile, libre, rico e impune. Esta “prudencia” extrema tuvo por cierto complicidades nacionales, en el lamentable papel de gobiernos y poder Judicial de Chile, cuyos miembros con la honrosa excepción de unos muy pocos, se sometieron a ser cómplices de la dictadura y rechazaron tomar en sus manos las denuncias del pueblo sin defensa, en tanto sus corifeos con su inmorales acomodos cacareaban en contra de “los veteranos del 73” cuyas demandas de justicia atentaban contra la reconciliación y perturbaban los mercados.
Estas amnesias, parte de una política general de transición de perdón y olvido sin justicia, verdad ni reparación han significado no sólo su perversidad moral, sino que han formado parte importante de la política cuyo pragmatismo ha sustentado “la paz social” con la amnesia y el olvido ante el crimen y la tortura proclamadas como indispensables para su prolongación en una economía que ha requerido de sus mismas perversidades, y que ahora estarán sin duda apoyando los ataques en contra del juez Garzón con el sostén de la prensa que financió la Concertación para la reentrega de las riquezas mineras y ahora hasta del mar y de sus costas, la destrucción del alto grado de la histórica participación político y social, la inicua desigualdad entre las cinco mayores del mundo, la pérdida de la moral pública y la magra atención a los crímenes de la dictadura como herramientas del poder .
Después de más de un cuarto de siglo reaparecen en España las demandas de Justicia y verdad cuando ya se las creía sepultadas en el olvido social y el silencio de los tiempos y ojalá que el ataque al juez Garzón signifique en España pero también en Chile, la respuesta de la verdad, la justicia y el honor de las mayorías silenciadas hasta ahora por el mercantilismo de los valores humanos y nacionales como una insoslayable tarea de higiene republicana.
Es la oportunidad que se abre para reunir la defensa del juez Garzón con las demandas incumplidas hasta ahora para la recuperación de una democracia a la altura de nuestra historia y de nuestro pueblo.
*Médico y escritor chileno, exiliado en México desde 1973, cuando fungía como Diputado del Congreso Nacional por la provincia de Chillán.
Junto con estas acciones cabe recordar que cuando por acción del Juez Garzón, Pinochet fue encarcelado y procesado en Londres, fue el gobierno chileno -en una increíble y repugnante política- la institución que puso financiamientos y la presencia de importantes funcionarios que viajaron a España para la defensa del dictador como “ex presidente y senador vitalicio” títulos con los que su criminal sevicia había sido consensualmente premiada.
Así es como los gobiernos de la post dictadura han protegido la impunidad y el dictador pudo retornar a Chile, libre, rico e impune. Esta “prudencia” extrema tuvo por cierto complicidades nacionales, en el lamentable papel de gobiernos y poder Judicial de Chile, cuyos miembros con la honrosa excepción de unos muy pocos, se sometieron a ser cómplices de la dictadura y rechazaron tomar en sus manos las denuncias del pueblo sin defensa, en tanto sus corifeos con su inmorales acomodos cacareaban en contra de “los veteranos del 73” cuyas demandas de justicia atentaban contra la reconciliación y perturbaban los mercados.
Estas amnesias, parte de una política general de transición de perdón y olvido sin justicia, verdad ni reparación han significado no sólo su perversidad moral, sino que han formado parte importante de la política cuyo pragmatismo ha sustentado “la paz social” con la amnesia y el olvido ante el crimen y la tortura proclamadas como indispensables para su prolongación en una economía que ha requerido de sus mismas perversidades, y que ahora estarán sin duda apoyando los ataques en contra del juez Garzón con el sostén de la prensa que financió la Concertación para la reentrega de las riquezas mineras y ahora hasta del mar y de sus costas, la destrucción del alto grado de la histórica participación político y social, la inicua desigualdad entre las cinco mayores del mundo, la pérdida de la moral pública y la magra atención a los crímenes de la dictadura como herramientas del poder .
Después de más de un cuarto de siglo reaparecen en España las demandas de Justicia y verdad cuando ya se las creía sepultadas en el olvido social y el silencio de los tiempos y ojalá que el ataque al juez Garzón signifique en España pero también en Chile, la respuesta de la verdad, la justicia y el honor de las mayorías silenciadas hasta ahora por el mercantilismo de los valores humanos y nacionales como una insoslayable tarea de higiene republicana.
Es la oportunidad que se abre para reunir la defensa del juez Garzón con las demandas incumplidas hasta ahora para la recuperación de una democracia a la altura de nuestra historia y de nuestro pueblo.
*Médico y escritor chileno, exiliado en México desde 1973, cuando fungía como Diputado del Congreso Nacional por la provincia de Chillán.
