Al menos 70 mil cadáveres se han enterrado en fosas comunes durante los cinco días que han transcurrido tras el terremoto de magnitud 7,3 que azotó Haití, de acuerdo con el gobierno de esa nación, el cual también decretó el estado de emergencia hasta fines de enero.
Tras el devastador fenómeno, los haitianos aún están preocupados por el agotamiento del agua y la comida, y siguen reclamando la presencia de personas con vida bajos los escombros.
Según reportó el enviado especial de teleSUR a la isla, Reed Lindsay, las personas “están muy preocupadas, el agua se está agotando y la comida”, e indicó también, “que está llegando ayuda, pero mucha gente no la ha visto todavía”.
Muchas edificaciones se vinieron abajo tras el sismo de magnitud 7,3 que aniquiló la ciudad capital de Puerto Príncipe y sus provincias adyacentes.
Los principales edificios gubernamentales cayeron, así como el hotel más lujoso y la sede de la Universidad Pública de Haití, donde según el reporte del enviado especial, hay gente “atrapada todavía y con vida”.
Lindsay, periodista que vivió en Haití, recordó que todos los domingos los habitantes del país caribeño acudía a las misas de iglesias católicas y protestantes, pero esta vez se encuentran “completamente destruidas”.
Relató que la “iglesia Corazón Sagrado”, muy reconocida por la población “también está totalmente destruida”.
Informó además que entre las iglesias que se encuentran estables, muchas abrieron y “pudimos observar a personas que asistieron”.
Asimismo, aseveró que “en las calles también se pudieron observar a dos personas ejecutadas, aún no se sabe quienes los mataron”. “En la ciudad hay muchos tiros que se pueden escuchar”.
La cárcel de Haití también fue destruida y los presos se han escapado, “las calles están inseguras”, informó el periodista.
Por su parte, el secretario de Gobierno de Haití, Michel Chancy, informó este sábado, que las autoridades se reunieron para establecer una “estructura de coordinación” en la entrega equitativa de la ayuda internacional que llega al devastado país caribeño.
Desde hace dos días se “mostró una estructura de coordinación con la sociedad civil y con el alcalde de Puerto Príncipe, definimos la planificación de la ayuda”, aseguró Chancy, en entrevista exclusiva concedida a la enviada especial de teleSUR, Madelein García. .
“Desde ayer empezó la distribución de alimentos, agua y decenas de camiones que están por toda la capital”, especificó.
El secretario señaló que hay que entender el panorama , “es muy difícil”, agregó, pues los edificios gubernamentales están casi todos destruidos, no hay comunicación, había escasez de combustible y ante esta “situación es normal que haya dificultades”, insistió.
Informó sobre la reunión que tuvieron también con todos los ministros y los representantes de la ayuda humanitaria y dijo que se estableció crear grupos de organización.
“Un grupo sobre la salud, agua, saneamiento, alimento, la cuestión de los alojamientos de la gente estos grupos están coordinando”, enfatizó.
Al referirse al tema de la inseguridad en Puerto Príncipe, indicó que como consecuencia de la caída de las cárceles hay “más de tres mil delincuentes peligrosos (en las calles), “hay mas delincuentes que policías”, señaló.
No obstante, manifestó que la situación está bajo control, pero hay un peligro que ese incremente la inseguridad”, “estamos viviendo algo excepcional”, concluyó.
