Transcurridos tres meses se produjo el golpe en Honduras y la reacción de Obama fue débil.El firme rechazo del conjunto de los países latinoamericanos hizo que el gobierno estadunidense tuviera que sumarse a las medidas adoptadas contra los golpistas en el marco de la Organización de Estados Americanos,OEA,pero no ha retirado a su embajador ni ha suspendido la ayuda económica al régimen de facto,que de esa manera puede subsistir indefinidamente porque no necesitan mayores recursos para financiar lo esencial,ya que la pobreza de los sectores populares no les preocupa.
Por eso también los golpistas se niegan a dejar el gobierno y a que el presidente constitucional Manuel Zelaya retome sus funciones,como lo acordaron América Latina y el Caribe en la Asamblea General de la OEA,con el voto favorable de Estados Unidos,país que incluso pidió también ser considerado como patrocinador de la resolución condenatoria del golpe aprobada por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Da la impresión de que de repente el gobierno estadunidense cayó en la cuenta de que América Latina había cambiado y que los países que la integran tienen sus propios proyectos como nación y como región.Entonces,el golpe en Honduras emerge como un arma a usar en contra del presidente Hugo Chávez de Venezuela debido al proyecto de gobierno que está desarrollando en su país y que supuestamente quiere extender a otros.
Hemos escuchado y leído a Micheletti,al cardenal y a diversos funcionarios del régimen golpista hacer esas acusaciones,lo que ha determinado que al respaldo que les proporciona el aparato creado por Bush y Cheney,que está intacto,se agreguen ahora la secretaria de Estado Hillary Clinton,sus asesores y sus eventuales subsecretarios.Esto implica continuidad,lo que indica que se sigue sin reconocer la realidad latinoamericana.
EL MISMO Y VIEJO IMPERIO
Talvez por su inexperiencia en asuntos internacionales,como admitió Obama en su campaña,o porque creyó la publicidad que decía que la señora Clinton era una experta en el tema, el caso es que la designó como secretaria de Estado.La funcionaria ha demostrado creer en todos los dogmas de los republicanos y ha propuesto reeditar iniciativas de John Kennedy a través ,por ejemplo,de una nueva versión de los llamados Cuerpos de Paz,que fueron una mezcla de espías y semillero de agentes de la Agencia Central de Inteligencia, CIA.
En su libro autobiográfico Clinton señala que ella creció entendiendo lo importante que era su país para el mundo y que “la supremacía norteamericana” no sólo derivaba del poderío militar estadunidense sino también de sus”valores”.Es interesante consignar estos aspectos porque ayudan a entender sus posiciones,así como también contribuye a ello saber quiénes son sus asesores.
En el equipo que rodea a la ex primera dama se encuentran personas como John Negroponte,que organizó a los mercenarios de la “contra”que Washington adiestró y financió para combatir al gobierno sandinista y tiene relación e infuencia con los militares centroamericanos que pasaron por la “escuela de las Américas”,escuela del golpismo,la represión y la tortura. Después ocupó los cargos más altos del espionaje en el gobierno de Bush.Ex embajador en Honduras,Negroponte es ahora asesor de política exterior del departamento de Estado y el embajador estadunidense en Honduras trabajó a sus órdenes durante el anterior gobierno.
Lanny Davis,que fue abogado de Bill Clinton cuando éste era presidente, ha sido contratado ahora por el Consejo de Empresarios de América Latina,capítulo hondureño,para hacer lobby ante el gobierno estadunidense actual,a fin de que reconozcan al régimen golpista.Estos datos, tomados de la completa investigación de la abogada Eva Golinger,dan una idea de las fuerzas que se están moviendo a favor del reconocimiento a Micheletti y que al mismo tiempo han respaldado el imposible “diálogo” en el que el presidente costarricense Oscar Arias hace el papel de mediador.
Resulta curioso que Arias intervenga en un problema que se quiere atribuir al supuesto propósito reeleccionista del presidente Zelaya.Y es curioso porque en Costa Rica ,hasta hace cuatro o cinco años, no estaba permitida la reelección presidencial,pero Arias,que ya había sido presidente,fue más constante que sus predecesores,logró que se modificara la constitución y fue el primero en ser reelecto.Es más,su hermano Rodrigo,ministro de la Presidencia y coordinador del diálogo,presentó hace un par de meses otro proyecto de reforma constitucional para permitir la reelección presidencial inmediata,con lo que Oscar Arias podría postular a un tercer mandato.
Todo esto contribuye a reiterar que tras los alegatos y acciones supuestamente principistas y de defensa de democracias nunca amenazadas,sólo hay intereses de grupos e individuos.
ZELAYA Y EL CARDENAL
Manuel Zelaya es un empresario que se dedicó primero a los negocios madereros y luego a los ganaderos.Es miembro del Partido Liberal de Honduras que es uno de los partidos tradicionales de ese país,que se ha alternado en el gobierno con el Partido Nacional.Pero como ha sucedido con otros partidos de la derecha republicana de América Latina,los liberales hondureños tienen una vertiente que los acerca a la social democracia.
Antes de ser presidente Zelaya había sido ministro de Estado y le correspondió hacer frente a los daños causados por el huracán Mitch.A los funcionarios a su cargo los instruyó para que no llegaran a decirle a los damnificados lo que se iba a hacer, sino que les preguntaran a ellos qué había que hacer y cuáles eran las prioridades.Pese a la magnitud de la destrucción,esa forma de trabajo fue tan exitosa que recibió un reconocimiento del Banco Mundial.De esa experiencia nació su propósito de instituir el poder ciudadano,que se expresó en la ley de Participación Ciudadana dictada al comienzo de su gobierno y de acuerdo a la cual se iba a realizar la encuesta el día en que se produjo el golpe.
Una de las primeras visitas que recibió Zelaya al asumir el cargo fue la del embajador estadunidense de entonces,a quien en la conversación le comentó que tenía que enfrentar los serios problemas económicos del país,para su sorpresa el diplomático le manifestó que no se preocupara, porque ya iba una misión del Banco Mundial y el Fondo Monetario para ver esos asuntos,lo que le causó una gran molestia,porque implicaba que al presidente de la repúbica no lo tomaban en cuenta.El embajador volvió a visitarlo,esa vez para pedirle un pasaporte para el terrorista cubano Luis Posada Carriles,el que no fue concedido,a pesar de que en gobiernos anteriores se lo habían dado.
Pero el problema más serio se produjo a raíz de los precios a los que las petroleras compraban y vendían el combustible.Zelaya estimó que esas empresas aplicaban una fórmula tramposa,contrató un asesor estadunidense y se las cambió.Después les ganó un juicio y cuando el petróleo estaba a 140 dólares el barril y Petrocaribe lo daba a 50 dólares con un pago al contado y el resto a 25 años,ingresó a ese proyecto del gobierno venezolano y luego al ALBA.A raíz de esto lo “acusan” de querer aplicar en Honduras el proyecto político del presidente Chávez,proyecto al que le atribuyen fines malignos con los que,sin embargo,no han logrado asustar al pueblo venezolano.
Por estas razones el golpe se venía proyectando desde hace varios meses,como lo denunció en su oportunidad el Defensor de Derechos Humanos Andrés Pavón,quien incluso dio nombres y el poder judicial lo ignoró.Pero talvez la actitud más controversial sea la del Cardenal Oscar Andrés Rodríguez,del arzobispado de Tegucigalpa.Rodríguez fue maestro de Zelaya,quien se educó en una escuela católica,incluso el ahora cardenal hizo grandes esfuerzos por convencerlo de que se hiciera sacerdote.Sin embargo,hoy es uno de sus grandes enemigos,lo acusa de que estaba preparando “otra dictadura” y niega que lo ocurrido haya sido un golpe de Estado.También se opone a que regrese a Honduras.
Esa posición es la que están manejando los propios golpistas,que pretenden que ellos hicieron una “sustitución constitucional” que nada tendría que ver con la acción de los militares que con violencia sacaron al presidente Zelaya de su casa y del país.Ya hay un “asesor jurídico” del ejército que dice que él le recomendó a sus jefes que sacaran al mandatario para evitar que se produjeran “muchas muertes”.Y esta idea de que una cosa fue lo que hicieron los militares y otra es la llamada “sustitución constitucional” es la que se está manejando en Washington para legitimar a los golpistas.De ahí que ahora las hayan emprendido contra la OEA y su Secretario General, al que también acusan de tener amistad con el presidente Chávez,quien finalmente aparece como el blanco al que le disparan desde el departamento de Estado y el supuesto culpable¿de..?.
