“La propaganda nuclear de Alfredo Ovalle, Francisco Costabal y Rafael Guilisati, desplegada en diarios nacionales, muestra claramente una colusión entre ellos y la desgracia de que una vez más la CPC es parlante de los intereses mineros”, dijo la ecologista.
Larraín dijo que “la sociedad civil no está dispuesta a que el dinero público sea utilizado para opciones energéticas peligrosas, no renovables y que encadenarían al país a la dependencia tecnológica y al riego de contaminación radiactiva por las características sísmicas de Chile”.
“Los que oculta esta campaña empresarial es una intención de bloquear el desarrollo de las nuevas energías renovables, como la eolica, geotermia, solar, etc., para así obstaculizar la entrada de nuevas empresas -más modernas, más responsables ambientalmente- al mercado eléctrico”, señala la declaración del Programa Chile Sustentable.
CORPORACIÓN NUCLEAR ELÉCTRICA
Los ecologistas criticaron además a la Corporación Nuclear Eléctrica, filial de la empresa rusa Intermash, por entregar resultados parciales a la prensa sobre el estudio de impactos y riesgos de la opción nuclear y su comparación con otras fuentes de energía, financiado por la Comisión Nacional de Energía (CNE). Lo anterior, luego que el representante en Chile de dicha empresa, Anatole Gubin, adelantara por en un diario de circulación nacional conclusiones referidas a la necesidad de contar con una autoridad reguladora, aun cuando la CNE es la mandante del estudio.
“Es inaceptable que esta empresa se rija por sus propios intereses, toda vez que es dueña de las 31 centrales nucleares que operan en Rusia, y que aparezca realizando declaraciones sobre cómo nuestro país debería desarrollar una institucionalidad para el desarrollo núcleo-eléctrico. Tal parece que el señor Gubin es nuestro nuevo Ministro de Energía, pues da a conocer públicamente los resultados de un estudio del gobierno, antes que el ministro Tokman, y recomienda que nuestra matriz futura responda a los intereses de su negocio”, declaró Sara Larraín.-
