Las declaraciones de Obama, quien tiene previsto anunciar una estrategia el miércoles para frenar el remate de viviendas por incumplimiento del pago hipotecario, fueron formuladas en el Museo de Denver, que usa energía de una planta solar pionera.
La Casa Blanca ha dicho que tomará cerca de un mes para que el dinero que contempla el paquete comience a fluir, pero algunos economistas creen que las medidas llegan demasiado tarde para tener un efecto en 2009, cuando muchos expertos pronostican que la producción se contraerá todo el año.
Mientras tanto, las golpeadas compañías General Motors y Chrysler entregaron hoy al gobierno estadunidense sus planes de saneamiento en los que pretenden demostrar su viabilidad financiera, una de las condiciones establecidas por el Tesoro para acceder a mayores subsidios.
Chrysler anunció la eliminación de otros 3 mil puestos laborales y dijo que requiere de al menos 5 mil millones de dólares de ayuda, adicionales a los 4 mil que ha obtenido.
Agregó que desde comienzos de 2007, Chrysler ya eliminó 32 mil empleos. Se estima que actualmente tiene unos 50 mil trabajadores.
Por su parte, General Motors (GM), cuyo pedido se conoció poco después del de Chrysler, prevé suprimir 47 mil empleos en todo el mundo este año, la mayoría en Estados Unidos.
La empresa pediría un paquete de 30 mil millones de dólares de aquí a 2011, indicó el Tesoro.
Tanto GM como Chrysler negociaron hasta última hora del martes con el sindicato de trabajadores del sector automotor, United Auto Workers (UAW), para obtener concesiones de cara al informe que debieron presentar ante el gobierno.
