Santiago.- Como la comprobación más clara de que nunca hubo voluntad política para esclarecer la muerte de Jaime Guzmán calificaron en la UDI las declaraciones del ex ministro del Interior, Carlos Figueroa, quien señaló que dos de los cuatro frentistas que escaparon en helicóptero desde la Cárcel de Alta Seguridad estaban radicados en Cuba.
El ex jefe de gabinete del gobierno de Eduardo Frei dijo que en un encuentro con el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón, le planteó que La Moneda estaba convencida de la presencia de dos prófugos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en ese país, aunque su interlocutor lo desmintió.
Para el vicepresidente de la UDI, Víctor Pérez, es impresentable que un ex ministro de Estado reconozca ese tipo de hechos, ya que lo haría cómplice de la fuga por no poner los antecedentes ante los tribunales de justicia.
“Nos mentía porque manifestaba voluntad política para esclarecer el crimen y condenar a los culpables, y lo que estaba haciendo era pedirle a las autoridades cubanas que los asesinos de Jaime Guzmán quedaran en Cuba; eso ha sido ratificado por las declaraciones de Carlos Figueroa”, afirmó Pérez.
Más enfático fue el presidente de la tienda fundada por Guzmán, Juan Antonio Coloma, quien exigió nuevamente que en su visita a Cuba la Presidenta Michelle Bachelet, plantee este tema a su par, Raúl Castro.
“Nos parece indispensable que a la luz de estos antecedentes la Presidenta de la República haga de esto un punto en su gira, porque está acreditado por un ex vicepresidente de Chile que los asesinos de Jaime Guzmán estuvieron en Cuba, ya se acabaron todas las dudas”, enfatizó.
Los dirigentes gremialistas estudian la presentación de una petición para que el ex ministro Figueroa y Eduardo Frei declaren ante el juez que investiga la fuga de los frentistas, Lamberto Cisternas, para entregar los antecedentes que posea sobre este tema.
La negativa de La Moneda
Como “curiosas” calificaron en el gobierno las declaraciones de Carlos Figueroa. El ministro del Interior subrogante, Patricio Rosende, consideró que no es materia de la Presidenta Michelle Bachelet, consultar en su próximo viaje a ese país a su par cubano, Raúl Castro, sobre este tema, sino que es un asunto que está radicado en la investigación judicial. “Eso es parte de una declaración que tiene que explicarla quien la hizo (estas declaraciones) me parecen curiosas”, dijo. El ministro vocero Francisco Vidal, indicó que los puntos que tratarán ambos mandatarios durante su encuentro de febrero son de absoluto resorte de Bachelet. “La Presidenta va a hacer su labor de jefa de Estado en esta tan comentada visita, todo el mundo puede opinar lo que quiera, pero ella va a hacer de A a Z lo que estime mejor para Chile”, afirmó. Mientras, el candidato presidencial de la Democracia Cristiana, Eduardo Frei, desmintió a Figueroa en el sentido de que en su gobierno existía la convicción de que los militantes del FPMR fugados estaban en Cuba, ya que “la política del gobierno, y eso quedó manifestado en todas las instancias del Gobierno, siempre fue que las personas que habían cometido delitos en Chile tenían que ser juzgados en Chile”, recordando además el caso Pinochet donde insistió en que fuera regresado al país desde Inglaterra, donde había sido detenido. Por su parte, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Tellier, señaló que la actuación de Cuba en esta materia es independiente de las declaraciones del ex titular del Interior de Frei. Y aunque reconoció que miembros del FPMR estuvieron en ese país en calidad de exiliados, La Habana restauró las relaciones bilaterales con nuestro país como una forma de apoyar el proceso democrático. “Cuba, cuando se produjo la represión, fue un país solidario que acogió a muchos miles de chilenos. En algún momento también lo hizo con frentistas, pero tengo entendido que cuando en Chile cayó la dictadura, Cuba se allanó a conversar y a facilitar para que pudiera consolidarse el gobierno democrático en Chile”, afirmó. Las afirmaciones de Figueroa se dan a menos de un mes de que Bachalet inicie una gira a Cuba, la primera de un Presidente chileno desde la visita de Salvador Allende a la Isla, a comienzo de los setenta.
Como “curiosas” calificaron en el gobierno las declaraciones de Carlos Figueroa. El ministro del Interior subrogante, Patricio Rosende, consideró que no es materia de la Presidenta Michelle Bachelet, consultar en su próximo viaje a ese país a su par cubano, Raúl Castro, sobre este tema, sino que es un asunto que está radicado en la investigación judicial. “Eso es parte de una declaración que tiene que explicarla quien la hizo (estas declaraciones) me parecen curiosas”, dijo. El ministro vocero Francisco Vidal, indicó que los puntos que tratarán ambos mandatarios durante su encuentro de febrero son de absoluto resorte de Bachelet. “La Presidenta va a hacer su labor de jefa de Estado en esta tan comentada visita, todo el mundo puede opinar lo que quiera, pero ella va a hacer de A a Z lo que estime mejor para Chile”, afirmó. Mientras, el candidato presidencial de la Democracia Cristiana, Eduardo Frei, desmintió a Figueroa en el sentido de que en su gobierno existía la convicción de que los militantes del FPMR fugados estaban en Cuba, ya que “la política del gobierno, y eso quedó manifestado en todas las instancias del Gobierno, siempre fue que las personas que habían cometido delitos en Chile tenían que ser juzgados en Chile”, recordando además el caso Pinochet donde insistió en que fuera regresado al país desde Inglaterra, donde había sido detenido. Por su parte, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Tellier, señaló que la actuación de Cuba en esta materia es independiente de las declaraciones del ex titular del Interior de Frei. Y aunque reconoció que miembros del FPMR estuvieron en ese país en calidad de exiliados, La Habana restauró las relaciones bilaterales con nuestro país como una forma de apoyar el proceso democrático. “Cuba, cuando se produjo la represión, fue un país solidario que acogió a muchos miles de chilenos. En algún momento también lo hizo con frentistas, pero tengo entendido que cuando en Chile cayó la dictadura, Cuba se allanó a conversar y a facilitar para que pudiera consolidarse el gobierno democrático en Chile”, afirmó. Las afirmaciones de Figueroa se dan a menos de un mes de que Bachalet inicie una gira a Cuba, la primera de un Presidente chileno desde la visita de Salvador Allende a la Isla, a comienzo de los setenta.
