El Poder Ejecutivo boliviano puso en vigencia el pasado 4 de diciembre el Decreto Supremo Nro. 29836 que restringe la importación de automóviles con una antigüedad mayor a cinco años para livianos y siete para los pesados.
Ante esta normativa, centenares de importadores de autos usados y trabajadores de las zonas francas, dedicadas a la transformación de vehículos importados procedieron a concentrar sus movilizaciones en la ciudad Sede de Gobierno.
En diciembre, este sector bloqueó varias rutas internacionales del país, como el tramo La Paz – Oruro (oeste) en la población de Patacamaya, además de las zonas fronterizas de Pisiga y Tambo Quemado.
Al respecto, el ministro de Hacienda, Luis Arce Catacora, ratificó en reiteradas ocasiones que la norma no será modificada y que las razones que llevaron al Gobierno a adoptar la medida es básicamente precautelar la seguridad, el medio ambiente y que Bolivia no se convierta en un país receptor de chatarra como los autos usados que ya no son recibidos en varios países de América, incluidos el propio Chile y Perú.
