En otras dos muestras fueron detectados 58 µg/kg y 3 µg/kg del antibiótico oxitetraciclina, lo que se encuentra dentro del rango permitido en el mercado alemán, de 100 µg/kg en tejido muscular de salmón.
Alemanía continuará con testLas agencias federales de protección al consumidor frente a las continuas informaciones sobre la posibilidad del empleo abusivo de antibióticos en la producción de salmones y truchas de cultivo provenientes de Chile, adoptaron medidas precautorias a principio del 2008, muestreando con mayor frecuencia las partidas de origen chileno.
Según el diario La Tercera, fuentes de la embajada alemana en Chile confirmaron la recepción del informe del BVL, indicando que “ahora, la oficina tiene que enviar los antecedentes a los 16 estados alemanes (bundeslanders). De ellos dependen si se toman o no medidas”. Por su parte, el presidente de SalmónChile, Cesar Barros, señaló que “estamos mas preocupados del ISA de que hayan encontrado una mínima sustancia en un embarque, lo que podría ser accidental, de algún problema en la manipulación”. En Chile no existe información pública de origen oficial sobre los volúmenes totales ni el tipo de químicos empleados en la industria salmonera. Tampoco se cuenta con un programa de vigilancia epidemiológica sobre residuos de antibióticos, plaguicidas y otros químicos en el medio ambiente y áreas de cultivo de salmón. De hecho y a pesar de múltiples solicitudes, las organizaciones ciudadanas y de consumidores no han podido acceder a la información sobre los volúmenes y tipos de antibióticos y otros químicos que importa y utiliza anualmente la industria salmonera. Investigaciones aceptadas por la propia industria, estiman conservadoramente que en Chile se utilizaría entre 170 a 300 veces más antibióticos por toneladas de salmón producida en comparación con Noruega. Esta cifra es tácitamente reconocida por algunos sectores gubernamentales. Las organizaciones ciudadanas Centro Ecocéanos, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) y Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas (RAP-AL Chile) señalaron que frente a la actual crisis sanitaria por la cual atraviesa la industria salmonera chilena, dichas cifras podrían estar siendo ampliamente sobrepasadas. Las organizaciones agregaron que “teniendo en cuenta que en Chile existe un programa sanitario gubernamental de control de residuos de carácter obligatorio, que incluye cristal violeta y que Alemania es uno de los mercados más exigentes en los alimentos que consumen, es clave -utilizando el sistema de trazabilidad existente- conocer los centros de cultivo y la o las empresas salmoneras responsables de utilizar ilegalmente este químico cancerígeno, prohibido tanto en Chile como en los principales mercados de exportación”. El Director de Ecoceanos, Juan Carlos Cárdenas, afirmó que “nuevamente la producción de salmónidos provenientes de Chile está en la mira de los consumidores y las cadenas de comercialización europeas. Ello evidencia el insuficiente sistema de control de la inocuidad de los alimentos y el empleo indiscriminado y/o ilegal de químicos en esta industria, lo que constituye el “talón de Aquiles” de la mega industria exportadora de alimentos chilena”. Es por ello, que el médico veterinario indicó que “estamos demandado al Gobierno la entrega de información sobre la trazabilidad y la inocuidad de las producciones chilenas de alimentos de origen animal”. En tanto, Lucio Cuenca de OLCA dijo que “a la luz de esta nueva información proveniente del mercado europeo, urge la pronta creación de la Agencia de Inocuidad Alimentaria, que bajo el control del Ministerio de Salud asegure la protección de la salud pública, el medio ambiente y los derechos de los consumidores chilenos, superando de esta forma los excluyentes intereses de las grandes compañías exportadoras de alimentos” Alimentación sana es un Derecho HumanoPor su parte, María Elena Rozas de RAP-AL Chile destacó que “la abamectina encontrada en salmones de exportación es un plaguicida altamente tóxico para los peces, extremadamente tóxico para los invertebrados acuáticos y tóxico para el desarrollo de los niños”.
Rozas precisó que “la Unión Europea la ha considerado nociva y peligrosa para el medio ambiente. Si alimentos que se exportan se encuentran contaminados con tóxicos peligrosos, nos preocupa seriamente lo que esta ocurriendo con productos de consumo interno. Recientemente constatamos contaminación en frutas y hortalizas con residuos de plaguicidas dañinos para la salud”. Agregó que en el contexto del “Día Mundial de la Alimentación”, que se celebra el 16 de octubre, “demandamos a las autoridades velar porque se respete el derecho a una alimentación sana, libre de plaguicidas y contaminantes, como un derecho humano”.