Santiago.- Una vez más comenzó a sonar entre el sector empresarial la idea de que se debe aplicar flexibilidad en el mercado del trabajo para hacer frente a los vaivenes de la economía mundial, pero esta iniciativa encuentra profundo rechazo en el mundo laboral y también en el gobierno donde no existe voluntad para abrirse a este diálogo, tal como lo aclaró el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade.
“Yo pediría mesura, así como se le pide prudencia al gasto, como se le pide prudencia a la gente, sería bueno también que estas empresas tuvieran la mesura suficiente para acompañar este esfuerzo de prudencia en la que estamos todos empeñados. Sin lugar a dudas, todos tendremos que procurar que en la economía real esto no se exprese con toda la amplitud que algunos agoreros señalan, pero que no se aproveche eso para generar, por la vía de la amenaza, una discusión ideológica que está ampliamente superada por los tiempos”, afirmó el ministro.
Andrade considera que existe mucha flexibilidad laboral en nuestro país, opinión que se acerca a los sectores más críticos a esta idea e, incluso, a la que ha entregado desde hace años la Central Unitaria de Trabajadores al respecto.
Para la directora del Programa de Economía del Trabajo (www.petchile.cl), Carmen Espinoza, hablar sobre este tema es sinónimo de pérdida de seguridad y de derechos, y no considera la situación real por la que atraviesan las familias de menores recursos económicos en Chile.
“Esto de hablar de la crisis, la caída de bolsas, para muchos es un ejercicio casi ocioso de mirar cuánto cayó la bolsa en Asia, en Europa o en Estados Unidos, pero cuando se trata de cuánto afecta la crisis a un hogar chileno que está viviendo con ingresos bastante mínimos y menos que mínimos desde hace muchos años, no es ninguna gracia”, afirmó la directora de la institución no gubernamental de trabajadores.
Espinoza subrayó que en nuestro país el mercado laboral ya está muy flexibilizado, ya que menos del 10% de la fuerza de trabajo puede acceder a procesos de negociación colectiva, tampoco quienes pertenecen al sector público pueden hacer efectivo este derecho.
Por eso, para el economista de la Universidad de Chile, David Bravo, la flexibilidad laboral sólo se puede aplicar cuando exista la aprobación de todos los sectores sociales.
“Yo creo que tiene sentido si es que hay cierto consenso, si no, creo que más bien lo que hace esto es introducir más ruido. Ojalá se pudiera tener algún tipo de acuerdo social donde se pudiera apuntar hacia un mayor empleo, pero para mí es muy importante que pueda haber un acuerdo al respecto, si no hay acuerdo no se va a avanzar mucho, y esta es una materia que particularmente divide a distintos sectores”, señaló Bravo.
El especialista comentó que para hacer frente a la crisis financiera se deben minimizar las incertidumbres, por ejemplo, acortando la discusión sobre el Presupuesto de la Nación 2009 en el Parlamento, lo que permitiría conocer a ciencia cierta los fondos para el próximo año.
De todas formas el intento por reponer este debate por parte de las empresas de sectores tan diversos como el comercio, las salmoneras y la construcción, recién comienza, por lo que habrá que esperar cómo se desarrolla el lobby que ejercen estos actores de la economía cuando quieren imponer sus criterios.
