Los hijos de violeta dijeron que adelante tan alto eco y tributo a la última de la fila en la pantalla de la hipocresía.
De bella factura el CD que el trío porteño nos presento en la sala SCD La Florida hace un par de meses.
Hay una intimidad acústica, con madera de teatro mas que de grandes marejadas de gentes saltado por la música. Por canciones para cantar porque te las sabes escuchándola desde los años sesenta.
De voz tan talentosa no escuchaba desde Arlette de los Fulanochenteros y a este 2008 vocalista de la Mediabanda.
Fusión de músicas nómades y sedentarias. De sus viajes por chile y el mundo, con el oído fino de los recolectores que reciclan hacia el cielo.
Estudiosos de sus instrumentos ahora mismo están viviendo en la ciudad india de Beranès.
En vivo. Ella vestida de traje antiguo en medio en actitud de cantaora de flamenco.
Jaime Frez en una gran percusión. Dominio de tambones,kultrunes y kaskahuillas. Segunda vez que les veía en vivo.
La anterior fue en la feria del libro de Viña.
En esa oportunidad desplegaron fonías de la india, folclore latinoamericano.
Ambos estudiaron música con buenos resultados en Valparaíso.
Trío Violetaparrista
De influencias porteñas de la música que inicia un nuevo siglo.
De Allvaro Peña, minimalista panqueta marraqueta con buena mermelada.
De la banda de rock Uñas negras, con el gran Carlos Canales en la guitarra y la potente Parra en la percusión.
De Toto Álvarez, exguitarrista roquero y músico transformado en improvisador:Fotógrafo. Toto coecto a Chile con el movimiento de improvisadores mundiales
La movida creativa Orillera dio un salto enorme de calidad estos ocho años del duemile.
Estos tres artistas que también inician sus veintes.
Vienen de buenos barbechos familiares y cerreros.
De encuentros poéticos en las Ues, Playas, Marielas. Y notables
Gavilán
Uno de los temas largos y notables de Violeta Parra. En catorce minutos, como esos temas largos tipo Inagadalavida.
La elegancia de Pancho para la guitarra. La cascada potrilla de sus seis cuerdas. Entonces la voz de la Pascuala retoma y eleva en diálogo con la sutil batería de Jaime.
Es la cumbre mayor de este excelente trabajo. Un CD para escucharlo varias veces.
Estos jóvenes releen a la última de la fila, en las votaciones telejineticas.
Y abordan lo que no son los himnos de la humanidad.
Gracias a la Vida. Volver a los 17.
Pascuala Ilabaca despliega el tributo desde ella misma.
Y en esa altanería de distancia con su maestra Violeta,
logra ser la primera voz de la banda y cuando llegan a cantar los tres en el me muero gavilán, me muero gavilán. Impresionan.
Allí viene el viento extraño, que acompaña a los creadores con duende.
En vivo y en CD, frescos, tercos y entonaos.
Vientos de raíz.
Jordi LLoret
