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Agosto 18, 2026

Lagos no será pre-candidato

Más que de una estrategia, se trata de una evaluación del ex Presidente de las precariedades que exhibe hoy el oficialismo, las que desencadenarán un proceso preelectoral que él considera indigno de un líder republicano.

Lagos no será pre-candidato. Es lo que se desprende de las palabras pronunciadas el domingo por el ex Primer Mandatario, atrayendo de nuevo las miradas sobre la sucesión de Bachelet. Más que una alambicada estrategia de aquél para quedarse finalmente con la candidatura, hay que ver su evaluación de las condiciones en que el conglomerado oficialista enfrenta el escenario electoral del próximo año.

Desde luego, la coalición que triunfó con el No hace 20 años ya no es la misma, ni en cuerpo ni espíritu, como lo demostró la esmirriada celebración con 3 mil personas en el court central del Estadio Nacional. No estuvieron todos lo que fueron y los que continúan ya no convocan como antes. Quienes ocuparon las primeras filas atizan más bien proyectos personales o partidarios que societales. Ese es un primer dato para Lagos y así lo dejó establecido en el par de largas entrevistas que concedió.

La Concertación ya no ofrece garantías de gobernabilidad y, en consecuencia, tampoco de competitividad ante al adversario. Por añadidura, no hay una propuesta nueva para ofrecerle al país y si la derecha tampoco la tiene, la multipartidaria que cumplirá dos décadas en La Moneda la necesita más que la oposición. Esta tiene casi cierta ventaja inicial con la pura oferta de la alternancia con un candidato con condiciones para convertirse en el sucesor.

Para quienes hemos tenido la oportunidad de conversar alguna vez largamente con Ricardo Lagos no es difícil concluir que él se siente el mejor preparado para el cargo. Podríamos replicar hoy la contrariedad que en 1993 le causaba que dirigentes de su sector se inclinasen por Frei, tal como hoy la dirigencia socialista promueve a Insulza y el jefe del partido por él fundado -el PPD- proclame primero a Bitar y luego se incline por, otra vez, Frei.

Ese es un factor que refuerza su convicción de que quien ostentó con altura un liderazgo republicano no puede someterse al largo y tortuoso proceso de designación de un postulante, primero por cada uno de los cuatro partidos, y luego por el conjunto de ellos. No participará en una carrera plagada de obstáculos, veleidades, negociaciones solapadas y acuerdos cupulares. Lo que, tal como están las cosas, desemboque en una primaria o en una primera vuelta con más de un candidato del sector.

Por todo eso él no será pre-candidato, lo cual no significa que finalmente no sea candidato. Cuando lo anunció por televisión desplegó todo su dominio escénico, llenando los espacios, interactuando con sus dialogantes sin dejarse provocar ni llevar por el arrebato, mostrándose suave pero sólido, abierto pero convencido. ¿Qué otra figura presidencial más contundente hay en la Concertación? era la pregunta que quedaba flotando en el ambiente. Después de su baja en las encuestas es posible que reflote y aunque eso no ocurra –por reverberación del Transantiago-, hasta ahora se sitúa, con su 19%, por encima de la suma de 9% que acumulan los otros tres aspirantes concertacionistas.

Con  su anuncio del domingo, Lagos no ha despejado la carrera. Ha multiplicado las dudas existenciales del secretario general de la OEA, quien cree, ahora más que nunca que la candidatura la definirán, en último término, las encuestas y no una primaria. Hace también más encarnizada y autodestructiva la batalla por la nominación democratacristana entre el otro ex Presidente y quien fuera ministra de los tres gobernantes anteriores de la Concertación.

(Comentario transmitido por Universidad de Chile Noticias, radio 102.5 FM).