El embate del ciclón hace temer un desastre humanitario en Haití tras el alerta del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos de que el huracán Ike, aún lejos de aguas caribeñas, seguiría igual rumbo que Hanna.
El huracán “Ike” es “extremadamente peligroso” de categoría cuatro en la escala de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 230 kilómetros por hora.
Los expertos esperan que el “Ike” mantenga la “categoría cuatro o baje a tres en las próximas 48 horas”.
En Haití, la peor parte le tocó a Gonaives, una ciudad de 300 mil habitantes a 152 km de la capital, que quedó totalmente inundada con hasta tres metros de agua en algunos barrios.
“Pudimos rescatar a una veintena de personas que habían quedado aisladas en los techos de sus casas. Nueve heridos fueron trasladados a Puerto Príncipe para recibir atención médica”, dijo la portavoz de la Misión de la ONU en Haití, Sophie Boutaud de la Combe.
Debido al mal tiempo, “nuestros helicópteros no pueden despegar, los camiones y los blindados no pueden circular”, señaló la vocera.
Esta temporada, Haití sumó 77 muertes por el huracán Gustav la semana pasada y unas cuarenta hace dos semanas por la tormenta tropical Fay.
Hanna fue degradado a tormenta tropical pero amenaza con transformarse de nuevo en huracán antes de alcanzar costas estadounidenses el sábado.
“Se espera un fortalecimiento gradual en los próximos dos días y Hanna podría convertirse en huracán este jueves”, advirtió el NHC.
Probablemente aumente su velocidad de desplazamiento con rumbo directo hacia Nassau, adonde se prevé que llegue al mediodía del jueves antes de tocar la isla Gran Bahama. En esos centros turísticos caribeños las olas podrían llegar a 1,5 metros de altura, añadió.
A última hora de este miércoles, el centro de Hanna estaba a unos 320 km al este-sudeste de San Salvador en las Bahamas, y se desplazaba a cerca de 22 km/h con vientos sostenidos de casi 105 km/h, con ráfagas más fuertes, informó el NHC.
Por otra parte, la tormenta tropical “Josephine”, presenta vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora y se prevén “fluctuaciones de su intensidad durante los próximos dos días”, indicó el CNH.
La “Josephine” se halla al oeste de las islas de Cabo Verde, en el continente africano, y se desplaza hacia el oeste-noroeste con una velocidad de traslación de 17 kilómetros por hora.
En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) se han formado diez tormentas y cinco huracanes.
Continúa la alerta
En la vecina República Dominicana unas 7 mil 500 personas se mantenían evacuadas este miércoles debido a lluvias y desbordes de ríos, informaron autoridades locales.
El gobierno de Bahamas emitió una advertencia de huracán para las islas del noroeste del archipiélago válido hasta el jueves. En Freeport en Gran Bahama, los turistas apuraban su retirada y algunos de los principales hoteles reportaron una tasa de ocupación de apenas 20 por ciento.
En Estados Unidos, los fuertes vientos obligaron a la NASA a suspender el traslado del transbordador espacial Atlantis a su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida (sudeste). La agencia espacial dijo que la nave será trasladada este jueves.
Los servicios de emergencia se preparaban para recibir a Hanna, que podría tocar tierra como huracán a la altura de la frontera estatal entre Georgia y Florida.
Por su parte, cientos de miles retornaban a sus hogares en Luisiana (sur) tras la evacuación forzada debido al huracán Gustav, que dejó siete muertos en el sureste del país.
También Cuba debió enfrentar el paso demoledor de Gustav, y encara una cruda emergencia en el oeste de la isla, donde miles quedaron sin techo y urgidos de alimentos, y son multimillonarios los daños en infraestructura y cultivos, en lo que Fidel Castro comparó con la desolación de un “golpe nuclear”.
