Participaron de la ceremonia los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, Taiwán, Uruguay y Venezuela, además del heredero de la Corona española, el príncipe Felipe de Borbón.
La investidura de Lugo, que llegó al acto con una camisa típica paraguaya de color blanco y cuello redondo, pantalón gris y sandalias, fue precedida por la entonación del himno nacional en guaraní y en castellano, y 21 salvas de cañón.
El presidente del Congreso impuso al ex obispo, el sexto gobernante de Paraguay desde la instauración de la democracia en 1989 tras el derrocamiento de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89), una banda presidencial bordada por monjas de claustro de una localidad ecuatoriana donde sirvió como misionero entre 1977 y 1982.
