google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Miscelánea chilensis: Un día como otros en el campo de flores

Energía. La prensa anuncia que las bencinas acumulan un alza de $46 en menos de un mes, a pesar de la baja del precio del barril de petróleo. La parafina, que alimenta los modernísimos sistemas de calefacción de la copia feliz del edén,  también sube.

Distinguidos patriotas como Adolfo Zaldívar y Carlos Ominami, -que de economía entienden un puñao-, sugieren bajar los impuestos específicos a los combustibles, tal vez para imitar a nuestros vecinos de allende los andes que en poco tiempo se las arreglaron para favorecer al riquerío montado en fabulosos 4*4 y penalizar al pobrerío que encaja significativas subidas de precios en la electricidad y el gas.
 
La ENAP se desmarca aduciendo que es verdad que el crudo baja, pero el dólar sube, -tal vez porque el Banco Central sigue comprando dólares precisamente para eso-, ergo, el precio de los combustibles sube junto con el dólar, no sé si ves la coherencia.
 
Y hablando de electricidad, nos anuncian un incremento de tarifas entre el 5 y el 8 por ciento para agosto en gran parte del territorio nacional por el aumento del precio del dólar. Ya ves, hay quién califica la compra de dólares por parte del Banco Central como una “buena política económica que produce resultados mejores que el mercado librado a su suerte”, lo que prueba que para hablar de economía y comer pescado… hay que tener mucho cuidado.
 
Pero no te inquietes, según el ministro Marcelo Tokman, “se trata de un reajuste automático y extraordinario, considerando que las tarifas se fijan en abril y octubre de cada año”. ¡Ah! Que bueno, y yo que pensaba que era la inflación… ingenuo que soy.
 
En su infinita generosidad Tokman va hasta explicar lo que ya es transparente, “crystal clear” como dicen los amigos del norte, de una nitidez de agua de vertiente: “De acuerdo con nuestros análisis se han dado las condiciones que gatillan una indexación extraordinaria de los precios de nudo, debido a que el precio de la potencia varió más de 10% en el período de referencia (marzo-julio)“.
 
Ya puedes respirar aliviado, en un año las tarifas acumularán un aumento de solo 35%, y no se te vaya a ocurrir pedir un aumento de tu pinche salario, porque eso gatillaría un “efecto de segunda vuelta”, no hay que ser irresponsable.
 
Transparencia
Según un estudio realizado por la empresa KPMG en Chile, sólo 27% de las empresas han implementado las  NIIF (IFRS en inglés). ¿Kélokeso? Las Normas Internacionales de Información Financiera que se supone debiesen darle transparencia, claridad y credibilidad a las informaciones contables y financieras. Más transparencia aún que a las alzas en el precio de la energía, lo que ya es decir.
 
¿Qué hace la empresa KPMG? Simple: es una de las tres o cuatro consultoras que asesoran a las multinacionales del planeta en la falsificación de sus balances para que paguen menos impuestos. En otras palabras, KPMG es un “experto” en transparencia. En varias ocasiones KPMG ha aceptado pagar millonarias multas en los EEUU para evitar enfrentar procesos judiciales que de todos modos perdería exponiendo a la faz del mundo el “know how” mafioso que le permite hacer pingües beneficios.
 
Las NIIF (IFRS en inglés), fueron definidas precisamente para hacerle frente a la “contabilidad creativa” (léase fraudes contables) que desarrollaron tales modelos de transparencia como Andersen Consulting, Ernst & Young y KPMG. La boucle est bouclée.
 
Pobreza latinoamericana
Según un estudio del BID, -el bien nombrado Banco Interamericano de Desarrollo-, más de 26 millones de latinoamericanos están en riesgo de caer, o m
precisamente recaer, en la pobreza.
 
En Chile el número de pobres podría aumentar de un 12,3% a un 17,2% si se mantiene el alza en los precios de los alimentos.
 
Uno se pregunta a quien diablos desarrolla el Banco Interamericano de Desarrollo, y sobretodo se interroga con relación a saber qué cuernos hace el MIDEPLAN cuya Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) sirve precisamente para eso: reducir, estadísticamente se entiende, el número de pobres y de indigentes.
 
Guante y aguante
Los funcionarios del Servicio Médico Legal que estaban en huelga “llegaron a un acuerdo con el Gobierno y decidieron deponer las movilizaciones”.
 
Uno de los dirigentes sindicales del SML explicaba que los salarios son miserables (menos de 200 lucas mensuales) y las condiciones de trabajo particularmente infames. Ilustrando sus dichos precisó que para efectuar las autopsias se les suministra sólo un guante de latex, ahorro de cabo de vela que no tiene nada que ver con las consignas de austeridad recientemente ordenadas por el Gobierno. Para el libro Guiness de los records huevones, precisemos que el precio de un par de guantes de latex es de unos 190 pesos.
 
Si, -lo que es altamente improbable-, un millón de habitantes de la Región Metropolitana muriese mañana y el SML tuviese que autopsiarle, el ahorro en guantes sería exactamente de pijoteros U$185.000, que uno puede comparar con el excedente fiscal del primer semestre: U$7.652.000.000
 
En fin, que los trabajadores pararon la huelga, no porque ahora les suministren los dos guantes para protegerles de eventuales infecciones, sino porque el ministro de Justicia amenazó con aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado.
 
Poniendo manos a la obra, la Seremi de Justicia de Rancagua Sra. Perla Uribe ingresó junto a personal de Carabineros a dependencias del SML de esa ciudad para tomar control del recinto y asegurar de esa forma la normalización de las funciones del organismo forense.
 
Sí, sí, dije ministro de “Justicia”. ¿Dije?
 
Escribe Luis CASADO – 13/08/2008