Ahora eso de “juntar rabia”, es justamente lo que no hay que hacer, puesto que ya hay abundante y no es buena consejera. Lo que necesitamos es juntar sensatez, que si la hubiéramos tenido en el momento de la embriaguez post NO, no nos hubieran metido el dedo en la boca, llevándonos como corderos a votar en un plebiscito hecho entre gallos y medianoche. Esa primera reforma a la Constitución del 80, es la fuente de legitimidad jurídica que se esgrime, y los que fueron cómplices de ello, son los mismos que se presentan una vez más como alternativa.
No hay derecho a plantear las cosas en esos términos, culpándonos de que los hijos legítimos de la derecha, venzan a los hijos bastardos de la misma.
