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Agosto 18, 2026

Pleno plano

Seis de julio de 2008, 16:14 horas, se acaba de terminar el Peno del Comité Central del Partido Socialista de Chile y en una demostración de eficiencia que no deja de sorprender (los textos de los acuerdos del Congreso Termal de Panimávida, después de meses-, aun no se conocen) recibimos sus resoluciones contenidas en seis puntos esenciales para los destinos de la patria. El primero le entrega un apoyo irrestricto a la Ministro Presidente del Consejo Directivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de Chile, -no estoy bromeando, ese es su título-,  Ana Lya Uriarte.

El texto precisa que “el PS apoya los esfuerzos del gobierno por instalar medidas tendientes a superar el agravamiento de la situación de contaminación”, lo que no es claro, sino nítido, ¿osaré decir que comienzo a respirar aliviado? “Instalar medidas tendientes a superar el agravamiento de la situación de contaminación” (sic), no soy yo el que bromea, en este caso es el Pleno.
 
Puede que entre dichas medidas se cuente la reciente nominación de un “Gerente del Aire”, versión ultra moderna del antiguo “inspector de atmósfera”, no te rías, no hay que desalentar la innovación.
 
 Por si fuese poco, el Pleno “insta a las autoridades pertinentes a actuar decididamente a este respecto”.
 
De autoridades “pertinentes” precisamente conocemos una: la Ministro Presidente del Consejo Directivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de Chile, -no estoy bromeando, ese es su título-,  Ana Lya Uriarte, uno espera que la Ministro… etc., lea las Resoluciones del Pleno y ponga manos a la obra ipsofactamente y no haga como los que prometieron terminar con la contaminación para el año 2005 con los resultados que conocemos.
 
Sin embargo no puedo dejar de subrayar el hecho que el Pleno insta a las autoridades “pertinentes”, en ningún caso “competentes”, no es que uno sea de mala fe pero vista la calidad (si oso decir) del aire de Santiago tienes el derecho de dudar de todo y de todos.
 
El primer punto de las Resoluciones también llama a compensar a “las comunas más afectadas, como Pudahuel y Cerro Navia”, pero lamentablemente no dice cómo “compensar”, palabra que significa literalmente dar alguna cosa o hacer un beneficio por el perjuicio o mal que se ha causado. ¿Quién causó el mal o el perjuicio? Sería todo un detalle que paguen los responsables y en ningún caso justos por pecadores, hay al menos once millones de chilenos que no llevan velas en ese entierro, sin contar que de los cinco o seis que viven en la capital no todos contaminan del mismo modo ni con la misma intensidad. Si se trata de pagar por huevadas, -es la palabra que conviene-, ya se paga por el Transantiago que contamina lo suyo.
 
El texto de la primera resolución termina llamando a incorporar “el MP 2.5 como indicador de contaminación”, menudo avance, tú ya sabes, la distancia Santiago–Puerto Montt es más corta en millas y medida en kiloparsecs simplemente ridícula.
 
La segunda resolución es todo un poema visto que el CC “expresa su firme determinación de sacar adelante el reforzamiento del rol de la Educación Pública en la nueva Ley General de Educación”.
 
Se ve que el CC no solo aprueba los métodos de gánster utilizados contra los jóvenes socialistas que ocuparon el local de calle París precisamente para protestar contra la LGE, sino que le agrega la sordera a la infamia. Los jóvenes chilenos, los profesores chilenos, las familias chilenas desaprueban la estafa y lo hacen saber movilizándose a través de todo el país pero el CC del PS no oye. Al afirmar que la LGE “reemplazará la LOCE de la dictadura” el CC del PS une la mentira a la sordera y a la infamia, como ocurrió con el texto mamarracho que Ricardo Lagos firmó en un circo organizado en La Moneda para hacer creer que se sustituía la Constitución de la dictadura que aun nos rige.
 
El tercer punto de las Resoluciones, en su forma y en su contenido, eructa el tufillo de la duda. Leamos: “En general, el Comité Central del Partido Socialista reitera su compromiso y lealtad con el gobierno de la Presidenta Bachelet”. Ese “En general” vale su peso en oro. ¿Y en particular? ¿Hay alguna duda? ¿Se acaba la lealtad cuando entramos en los detalles?
 
El texto continúa solicitándole a la Presidenta Bachelet “la pronta adopción de medidas que palíen (sic) la inflación y las amenazas de desaceleración económica, poniendo en juego ahora el carácter anticíclico de la política económica, para resguardar debidamente los intereses populares”.
 
Aquí hay materia. Uno se pregunta si el Pleno sabe de lo que habla, y no me refiero a la conjugación del verbo paliar en la tercera persona plural del presente del subjuntivo, -es evidente que no la conocen-, sino a las medidas que pueden mitigar, calmar, suavizar, aliviar, atenuar, minorar, atemperar (todas esas posibilidades habían y otras más en vez de liarse con verbos que no conocen), “la inflación y las amenazas de desaceleración económica”.
 
¿Porqué solicitarle a la Presidenta Bachelet algo en lo que de seguro piensa todo los días con sus noches? ¿Alguien duda de la sensibilidad social de la Presidenta Bachelet?
 
Luego, vista la formación académica y las convicciones monetaristas de Andrés Velasco, -el ministro de Hacienda designado por el FMI-, resulta algo contradictorio solicitarle a Michelle combatir la inflación y la desaceleración económica al mismo tiempo, ¿O no? Y de paso olvidan que las políticas monetarias son de competencia del Banco Central que es “independiente”.
 
Lo más cachondo de esta parte del texto es que el Pleno del CC del PS se permite dar recetas. ¿Cómo moderar la inflación y paliar al mismo tiempo “las amenazas de desaceleración económica”? ¿Ah? El mundo entero observa trémulo, acojonao, visto que de Tokio a Washington, pasando por Bruselas, Berlín y París, los ministros de Finanzas siguen rascándose la cabeza con un gran signo de interrogación a guisa de aureola. Simple, de una sencillez bíblica: “poniendo en juego ahora el carácter anticíclico de la política económica”. Bernanke, Trichet, y hasta el mismísimo Alain Greenspan deben estar  pegándose chirlitos en plan flagelación para castigarse por haber sido tan poco agudos.
 
La imbecilidad del Pleno del CC del PS tiene no obstante un argumento en su defensa. Todo esto se propone con el único y declarado afán de “resguardar debidamente los intereses populares”. ¿Alguien tenía alguna duda?
 
El cuarto acápite de las Resoluciones es la puesta en práctica del conocido método del Doctor Coué que ya he tenido la ocasión de presentar más de una vez. Se trata de auto convencerse de que todo va bien y mañana aun mejor. “En este marco, el Partido Socialista llama a todos los partidos de la Concertación, a sus directivas, parlamentarios y militantes en general, y en especial a sus propios dirigentes y parlamentarios, a actuar como coalición de gobierno, responsablemente, de forma cohesionada y con solidaridad para darle eficacia a la conducción gubernamental, así como opción de futuro progresista a nuestro pueblo”.
 
Si no fuese porque la capacidad de cohesionar del PS ya quedó demostrada con las amenazas dirigidas al PRSD y el PPD a propósito de las listas para las elecciones municipales… ¡Para no hablar de la cohesión y la solidaridad que reinan en el seno del PS!
 
Paciencia, solo quedan dos puntos.
 
En quinto lugar el Pleno del CC del PS trata del futuro y lanza una mirada penetrante y perspicaz hacia el porvenir tratando, -como conviene a una organización seria y responsable-, de poner los mojones que señalen el camino a quién por acaso lo hubiese perdido. “Con el propósito de contribuir a la construcción de la nueva alternativa progresista de la Concertación, el Comité Central del Partido Socialista resuelve convocar a la Convención Presidencial Socialista para el día 29 de noviembre del 2008, con el fin de nominar al candidato presidencial del PS de cara a la candidatura única de la Concertación para las elecciones de diciembre de 2009”.
 
Habiendo respondido adecuada e inteligentemente a los problemas que aquejan hoy a la nación chilena  “poniendo en juego ahora el carácter anticíclico de la política económica”, el PS puede dedicarle algunos instantes a sus propias y verdaderas preocupaciones, y comenzando, cómo no perder la teta en las elecciones presidenciales.
 
Cualquier despistado podría argüir que el PS gobierna ahora, en este momento, que la Presidenta Bachelet es una mujer de sus filas, y que en vez de consagrarle a la crisis económica una frase estúpida de exactamente once palabras (y a las elecciones presidenciales todo un párrafo), el PS haría bien en intentar ejercer alguna influencia real en el cogobierno que domina la derecha.
 
Para que en el futuro no tengamos que repetir las palabras de Salvador Allende en el año 1947:
 
“Hemos defendido y defendemos la democracia, pero ello no nos impide observar que Chile en este instante está sumido en una de las más profundas crisis de su historia. Esta crisis nuestra es tan honda que abarca todos los aspectos: económico, político, institucional y moral.
 
No tuvimos ninguna influencia decisiva en el Gobierno, y actuamos en ministerios subalternos, al margen de toda determinación en los grandes rubros de la economía nacional.
 
Los socialistas abandonamos el Gobierno cuando vimos la imposibilidad de desarrollar una positiva política en beneficio del país, del pueblo, de sus clases trabajadoras. Dejamos de pertenecer al Ejecutivo cuando nos dimos cuenta de que nuestro poder era estéril y mal interpretado y que nuestras iniciativas eran amagadas por la derecha económica, que ha seguido controlando el crédito y las finanzas.”
 
Pero, ¿tiene el PS alguna posibilidad de ejercer alguna influencia real en una política económica dominada por los criterios del Consenso de Washington, los intereses del gran capital y la política exterior del imperio? ¿Tiene aun el PS la voluntad, los medios de contrariar lo que precede?
 
Permítaseme ponerlo en duda.
 
El acápite sexto y final de las Resoluciones es una triste y patética demostración de cobardía moral y política. Cuán fácil resulta “expresar su alegría por el término del secuestro de Ingrid Betancourt y otras víctimas a manos de las FARC”, y olvidar que en casa sigue en prisión Elena Varela, que se reprime violentamente a los colegiales, estudiantes y trabajadores en huelga, que hasta ahora no se aclara el asesinato de Matías Catrileo Quezada y que mientras el Pleno del CC del PS redactaba estas lamentables Resoluciones su madre tenía que dirigirse, una vez más, a La Moneda para exigir justicia. Olvidar que hasta el día de hoy nadie, nadie de la dirección del PS ha osado exigir de las fuerzas armadas la devolución de los cuerpos de nuestros compañeros asesinados y desaparecidos. Y un largo etcétera de pusilanimidad y apendejamiento a cambio de jugar con el juguete garantizándole “gobernabilidad” a los poderes fácticos y algunos pitutos a los amiguetes.
 
Como a desgano, el texto termina condenando “asimismo, la violencia irracional de los grupos paramilitares contra sindicalistas y líderes sociales”. No en Chile. En Colombia. ¿Por qué no decir que el régimen colombiano y su presidente están ligados a los paramilitares y a las mafias? Que el drama del pueblo colombiano reside en encontrarse entre el yunque de la represión financiada por los EEUU y la guerrillero-delincuencia de quienes, como otros, olvidaron hace ya mucho tiempo que tenían pretensiones liberadoras.
 
Pleno plano. Pleno plano. Pleno plano.
 
Escribe Luis CASADO – 06/07/2008