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Agosto 18, 2026

Homenaje a Salvador Allende en el H. Senado de Bolivia

En la última sesión del H. Senado tuvimos la oportunidad de efectuar un breve pero significativo homenaje a la gran figura de Salvador Allende que el 27 de junio habría cumplido cien años.  En presencia del Canciller de la República, David Choquehuanca en la testera, de ciudadanos y de una buena delegación de atentos jóvenes que visitaron el Congreso, tomamos la palabra entre dos informes orales presentados por el Ministro de RREE a petición de los opositores.

Evocamos su figura y elevamos palabras de honor a su insigne memoria, calificando su perfil humano de Pro Hombre de Chile, y de América.

Fue cuando estudiante de medicina que conocimos al líder político que proponía electoralmente por segunda vez un camino pacífico y democrático al socialismo.

En la facultad de medicina de la universidad de Chile formamos parte de una legión entusiasta de seguidores, en brigadas de visita a las poblaciones marginales y de atención en salud comunitaria a las poblaciones callampas de Cerro Verde. Ahí conocimos al pueblo profundo de Chile, a los humildes, marginales y con ellos departimos amistad y esperanza. Salió tercero en la justa democrática después de Jorge Alessandri y Frei Montalva. Continuó el régimen conservador, luego Allende terció en un tercer intento y finalmente, llegó el triunfo de la esperanza con la Unidad Popular de toda la izquierda, socialistas, comunistas, radicales. Su programa: Reforma Agraria y rescate de los recursos y nacionalizació n del cobre, salud y educación socializadas, dignidad para el pueblo chileno, respeto a la economía de escala…

Desde Ginebra seguimos con vivo interés la transformació n política del país de la poesía. Pero a nuestro retorno sobrevino la tragedia, el pinochetazo, la traición  del 11 de septiembre y posteriormente, dos décadas de torturas, asesinatos, desapariciones, los crímenes perfectos sin cuerpo del delito. Toda una negra etapa de fascismo neoliberal que quitó a Chile hasta la propiedad del aire, el agua, los recursos naturales, sobre todo, la dignidad en favor de las leyes del mercado y la privatización globalizada.

Durante el Plan Cóndor fallecieron tantos seres pletóricos de utopía, entre los allegados distinguimos a Iván Insunza y Gabriel Castillo los condiscípulos, a Pedro de la Barra el pariente creador del Teatro Experimental de la universidad de Chile, a Jorge Ríos Dalens el joven compatriota, a un sinnúmeros de profesionales, estudiantes y obreros amigos. Al insigne Maestro de la Cirugía Chilena, Leonidas Aguirre Mc-Kay lo degradaron a médico recolector de muestras fecales en Ferrocarriles, a Pablo Neruda le vejaron en su majestad de poeta, allanaron su casa, quemaron sus bellas poesías, clausuraron en oprobio Isla Negra por el pecado de escribir soñando un mundo mejor.

Quienes tramaron tremenda felonía, desde el imperio fueron Richard Nixon, Kissinger, el embajador norteamericano en Chile, la transnacional de Teléfonos, la empresa privada, los terratenientes, los transportistas, los medios de comunicación y el Colegio Médico de Chile. Por entonces, no había Comités Cívicos ni Intendentes Gobernadores, pero algo se hacía bloqueando caminos, botando la producción industrial y agrícola al río Mapocho, elevando el precio del aceite, de la carne de pollo, del papel higiénico y el pan. Lo más grave fue la falsedad de la información y el rol de la prensa, de El Mercurio. ¿Acaso no estamos dibujando otro paisaje parecido en Nuestra Bolivia?

El gran presidente chileno murió baleado en el abdomen, el tórax, destrozado el rostro de un culatazo, en el palacio de la Moneda bombardeado por sus generales traidores desde el aire y tierra por aviones, tanques y munición del imperio. Atendido por su médico Gustavo Girón, nuestro maestro en el hospital San Juan de Dios, al amparo de la amistad de su ministro de Salud, Carlos Concha nuestro condiscípulo comunista; el periodista Augusto Olivares y un reducido número de adherentes gracias a la disposición del Capitán que no abandonó su barco hasta la muerte.

Como afirma el Nóbel García Márquez de Allende “la contradicción dramática de su vida fue ser un enemigo congénito de la violencia y un revolucionario apasionado, creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa”. Quedamos perplejos en Nuestra Bolivia, nos preguntamos si esa afirmación continúa válida cuando observamos a la anti-nación en falsedad, desobediencia civil, bloqueo y violencia contra el pacifismo democrático de Evo Morales y los movimientos sociales en el idéntico camino democrático de transformació n revolucionaria.

Continúa Márquez: “no se puede cambiar un sistema desde el gobierno, sino desde el poder” ¡Atención mi querido presidente! Es preciso tomar el poder y detener la ilegalidad con firmeza. Los sediciosos hacen de las suyas, importa detener la felonía, la criminalidad que se organiza, la corrupción que aún se mantiene.

Siete horas resistió en combate el líder que recibió en Arica a los guerrilleros del Comandante Che Guevara, el otro héroe de la utopía, el profeta del “Hombre Nuevo” que emergerá en la historia al concluir la prehistoria que aun vivimos este año de 2008 en que, continúan las bombas en racimo y los misiles lanzados en Irak para detentar petróleo; cuando se guarda un potencial atómico capaz de destruir veinte y cinco veces el planeta que nos cobija en su cálida atmósfera agredida.

La trágica grandeza de Allende, nos depara un cuadro singular en su mensaje: “murió defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués” “defendiendo a bala una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y que más tarde habría de legitimar a sus asesinos” “defendiendo un Congreso miserable que lo había declarado ilegítimo”. Concluye el Nóbel rabiando en sucios vocablos referidos al Parlamento chileno “que también sucumbió complacido ante la voluntad de los usurpadores, ante la voluntad de los partidos de la oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro”.

Honor a su memoria, cien, mil veces, honor a Salvador Allende en su gesta del Movimiento al Socialismo. 
 
*Gastón Cornejo Bascopé
Senador del Movimiento al Socialismo
Cochabamba, 28 junio 2008.