”Ningún Estado o Grupo de Estados tiene el derecho de intervenir,directa o indirectamente,y sea cual fuere el motivo,en los asuntos internos o externos de cualquier otro.El principio anterior excluye no solamente la fuerza armada,sino también otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado,de los elementos políticos,económicos y culturales que lo constituyen”.En el punto 9 se dice”Reiteramos nuestro más firme compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de todos sus Estados,provenientes de la acción de grupos irregulares o de organizaciones criminales,en particular de aquellas vinculadas a actividades del narcotráfico.Colombia considera a esas organizaciones como terroristas”.
Esto nos lleva al fondo del asunto porque implica que de acuerdo al artículo 19 que hemos reproducido nos guste o no la personalidad de un Estado,nadie tiene derecho a intervenir en sus asuntos por ningún medio,derecho que Estados Unidos se ha arrogado respecto a numerosos paises de la región,por no decir todos,y se sigue arrogando ahora acerca de Venezuela y Cuba, especiamente.Y por último,se especifica que sólo Colombia considera terroristas a los grupos irregulares,a las organizaciones criminales y a las vinculadas al narcotráfico.
Las diferencias entre esta resolución y la de la OEA son atribuibles a un hecho que hay que consignar: el Grupo de Río es de origen exclusivamente latinoamericano y a él se han sumado en los últimos años países caribeños.Es más, este grupo nació en México, concretamente en una reunión efectuada en Acapulco,bajo el nombre de Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política e incluyó a los países del Grupo de Contadora y del Grupo de Apoyo a Contadora,todos los cuales contribuyeron a evitar la guerra generalizada que Estados Unidos proyectaba desatar en Centroamérica.Se dice que la canciller mexicana tuvo una importante participación en la redacción de la resolución aprobada en Dominicana.
LA SEGUNDA PARTE
Aunque las resoluciones son claras,el problema no está superado porque el objetivo estadunidense es utilizarlo para terminar con los gobiernos que no le gustan.Los computadores atribuidos al dirigente de las FARC muerto en el bombardeo colombiano a Ecuador se han convertido en el nuevo punto de discordia.El gobierno de Colombia ha lanzado graves acusaciones a sus pares de Ecuador y Venezuela,argumentando que corresponden a escritos que habría encontrado en esas computadoras ,pero hasta el lunes recién pasado solamente la policía colombiana y el FBI estadunidense habían tenido acceso a su contenido,lo que los ha puesto en tela de juicio.
Entrevistado por una emisora chilena, el Secretario General de la OEA no avaló los supuestos documentos encontrados en el computador, se limitó a decir vagamente que la tecnología podría permitir que se determinara de qué computadora procede un documento y dejó sin terminar la frase siguiente acerca de que ya habían transcurrido siete días.Y pasarán por lo menos otros tantos hasta que la Interpol dé un dictamen y luego vendrá un debate de nunca acabar porque todo lo referente a este asunto ha sido objeto de demasiadas manipulaciones por parte de un poder mediático transnacionalizado,al punto de que los medios más importantes ni siquiera pertenecen a los países en que se publican.
EL CAMPAMENTO DE LA DISCORDIA
El campamento que las FARC tenían en territorio ecuatoriano,a dos o tres kilómetros de la frontera con Colombia ha sido definido de diversas maneras.Para el gobierno colombiano era una base guerrilera desde la cual se atacaba a su país.Para el gobierno ecuatoriano era una instalación no autorizada de la que no tenía conocimiento.La misión de la OEA que recorrió el lugar lo encontró un poco modificado, dijo la embajadora peruana que integró el grupo,debido al ingreso de militares, policías y expertos ecuatorianos en criminalística,pero también por la naturaleza y agregó “De lo poco que encontramos hemos podido apreciar construcción de madera de poco tiempo, pero también una trocha (senda) que se advierte tenía un tiempo prudencial”.
En ese campamento se encontraban los jóvenes mexicanos que murieron en el bombardeo y la estudiante que sobrevivió y también estuvieron otros,que tuvieron la suerte de haberse ido antes del bombardeo.Se trata de dos jóvenes chilenos que dieron una conferencia de prensa al regresar a su país,regreso que hicieron en bus, testimonio que se conoció días después.Son militantes del Partido Comunista,por lo que no faltará quien cuestione sus dichos,pese a que aclaran muchas cosas.Ellos,y otros, asistieron a un congreso público y conocido de la Coordinadora Continental Bolivariana,de la que son parte diversas organizaciones latinoamericanas y europeas,no es una coordinadora guerrillera.Uno de ellos tenía el encargo de un medio de entrevistar a algún miembro de las FARC y aunque ésta es reconocida en esa Coordinadora como fuerza beligerante,no había ninguno.
Entonces buscaron la forma de llegar hasta ellos y un contacto los guió al campamento al cual llegaron mojados por la lluvia y les prestaron los uniformes con los cuales aparecen en las fotografías publicadas por el gobierno colombiano.Se llevaron la sorpresa de encontrar ahí a Raúl Reyes, que fue quien les dio la entrevista que buscaban,misma que publicaron en el periódico El Siglo(
www.elsiglo.cl). Describieron el campamento como una oficina de enlace internacional para el canje humanitario y aunque vieron mucha seguridad no les pareció un cuartel guerrillero.En la entrevista,la última concedida por Reyes,éste hace un señalamiento que indica que en Colombia había una posibilidad de alcanzar la paz :“Claro que sí,nosotros estamos abiertos a eso y bienvenidas todas las expresiones a favor del canje y a favor de la salida política al conflicto interno colombiano”.