De Castro afirmó que los problemas económicos obligaron a cerrar el colegio y aseguró que él había subsidiado en más de mil 500 millones de pesos el mantenimiento del recinto, pero la situación se volvió insostenible.
“En diciembre les avisamos que no podíamos seguir funcionando en este local, y que estábamos buscando otro colegio para irnos”, declaró De Castro.
No obstante, los apoderados dicen que esta versión es falsa, porque según ellos el proceso de matrícula se hizo de manera normal. Asimismo, aseguran que en octubre se les anunció que el colegio se ampliaría, por lo que desmienten lo anterior.
El recinto recibía a 75 alumnos con déficit de aprendizaje, de educación básica y media, y quienes deberán ser reubicados por los padres, sin ayuda del colegio, denunciaron.
Los padres ya planean una demanda ante la Justicia, ya que como afirman De Castro les ofreció matricular a sus hijos en colegios tradicionales, lo que no les satisface por ser niños con déficit atencional.
