google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Economistas condenan a gobierno colombiano

La Habana.-  profundos debates acerca del impacto de la globalización neoliberal en las economías y cultura de América  Latina y el Caribe  y  la condena al Gobierno de Colombia por la violación de la soberanía ecuatoriana, culminó en la Habana  el X Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo. “Los aquí reunidos condenamos la incursión de fuerzas militares de Colombia violando flagrantemente la soberanía del Ecuador. Sucesos de esa índole que son responsabilidad absoluta del gobierno de Colombia, sólo conducen a la exacerbación del odio y a escaladas de   violencia entre países y pueblos hermanos, como es el caso de Colombia, Ecuador y Venezuela”, señala en una de sus partes el texto   aprobado por la unanimidad de los participantes.

En otra parte de la declaración, los firmantes condenan, además, las agresiones contra Iraq y Afganistán cometidas por el Gobierno de Estados Unidos con el pretexto de la lucha contra el terrorismo internacional, pero motivadas, en realidad, por el interés   de apropiarse de sus riquezas, en particular del petróleo.

“Proclamemos una vez más la paz para que perdure la vida, para que la humanidad no perezca, para que el desarrollo sostenible y en beneficio de todos no sea sólo un sueño para los más en este mundo”, concluye el texto.

En el foro internacional reunió a 1350 especialistas. Entre ellos, a  Robert Mundell y Eric S. Maskin, Premios Nóbel de Economía 1999 y 2007, respectivamente.

Por su parte, Fidel Castro en sus reflexiones cotidianas   reproducidas por la TV y  diarios  cubanos se refirió a la crisis Colombia- Ecuador  tratada en la Cumbre del Grupo del Río. Bajo el título de “El único Perdedor “, Fidel escribe:

“Fue por knock-out, en la capital de la República Dominicana. Pudimos seguir el match por Telesur sin perder un segundo. Allí estaban casi todos los Presidentes latinoamericanos del Grupo de Río. Correa, presidente de Ecuador, lo había anunciado el día antes. Me atreví a enfatizar en una reflexión la importancia de esa reunión. No tuvo lugar en el seno de la OEA. Lo esencial es que los diplomáticos de Estados Unidos no estaban presentes. De una forma u otra, a pesar de las profundas diferencias ideológicas y tácticas, todos brillaron y reflejaron cualidades que los llevaron a cargos importantes dentro del Estado.

Dada la crisis actual, tales cargos adquieren relieve. El hecho real es que muy próximo al estallido de conflictos bélicos entre pueblos hermanos como consecuencia de las intrigas yanquis, allí quedó sellada la paz en lo inmediato y la conciencia de que no estamos obligados a guerras entre pueblos que comparten sólidos vínculos de hermandad.

Mientras esto ocurría en Santo Domingo, Bush se reunía en Washington para hablar de la transición en Cuba. Aunque todo queda por hacer, como se ha demostrado en la reunión de La Habana sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, el imperialismo fue de todas formas el único perdedor.”