También recordó los grandes acuerdos que se realizaron este año en materia de educación y seguridad ciudadana.
COMPLICADO FUTURO
Pese a los grandes acuerdos, el próximo año no se vislumbra fácil en el Congreso, sobre todo considerando que la operatoria que han adoptado los parlamentarios díscolos deja al Gobierno sin mayoría en la Cámara de Diputados y el Senado, lo que ha obligado al Ejecutivo a tender puentes a la oposición.
El análisis de Viera-Gallo es optimista y anticipó que los proyectos que podrían ser más difíciles de conseguir, ya tienen un acuerdo nacional como es la iniciativa en materia de educación y de seguridad ciudadana. “Nuestra estrategia es sacar la mayor cantidad de proyectos que al gobierno interesan y construir los mayores acuerdos que sean posibles en torno a las reformas que el gobierno quiera promover”.
En todo caso, aclaró que por un acuerdo el Gobierno no está dispuesto a transar ni ceder valores, tampoco en los objetivos. “Ceder en las formas de hacer las cosas, tal vez”, señaló.
Viera Gallo señaló que la oposición también ha tenido algunas flexibilizaciones en las que incluso ha cambiado de opinión. “La Alianza era partidaria de mantener a los senadores designados y terminó votando por su fin; era contraria a que los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas dependieran del Presidente de la República y al final modificó su posición. Estaba contra el reconocimiento de los pueblos indígenas y ahora presentó un proyecto en tal sentido. En síntesis, las fuerzas políticas no son insensibles a lo que pasa en el país”, precisó,
El encargado de las relaciones entre el Gobierno y el Congreso resaltó la labor legislativa del próximo año, donde el énfasis estará en los proyectos relacionados con la reforma educacional -Ley General de Educación y superintendencia, pues el miércoles último se despachó casi por unanimidad en el Senado la ley que establece la subvención preferencial de educación- y la reforma previsional, asunto en el cual se está “trabajando muy satisfactoriamente las comisiones unidas de trabajo y hacienda en el Senado, después de haber sido despachado el proyecto de ley por la Cámara y haber sido aprobado en general y en forma unánime en el Senado”.
En materia de derechos humanos, otro de los ejes gubernamentales, Viera-Gallo “hay distintas convenciones que están en curso y debiéramos también poner en marcha la comisión mixta sobre el Instituto de DDHH”.
Su tramitación no ha estado exenta de polémicas, pues la Cámara de Diputados rechazó -en octubre- los cambios que la iniciativa sufrió en el Senado, que básicamente restó a la instancia la facultad de interponer querellas ante los tribunales, asunto central para las organizaciones de derechos humanos.
Actualmente en el Congreso se tramitan 120 proyectos de ley, 32 tratados y 3 vetos. 72 están en la Cámara y 75 en el Senado, mientras 8 están en Comisión Mixta.
